poemas
[qué otra cosa empuñaría]
qué otra cosa empuñaría
si tuviera en mano
un algo más rotundo
sin la nueva vieja historia
que sangraron los hermosos
cómo podría una
tragarse tanto ardido
veo a mi cumpa enardecido el bueno
en su taza se debaten
de vieja data estas cuestiones
ah rufianes
tanto que llorar nos retumban
unas y otras las cabezas el amor
en armas tanto miedo que coser
hay unos hombres esperando
en las esquinas no se puede parar
no me quiere despedir mi cumpa
esta mañana.
[ahuecar un nombre]
ahuecar un nombre entre las sábanas
sentirlo blando debajo de la piel
hilito que recorre
rejilla del agua
agua cayéndose de tanta
y que suene a manantial
a agüita clara
derramándose por las paredes
el techo mi entrepierna
hasta ahondarme los huecos
hasta que nombre
hueco en el fondo de la máscara
careta loca arrancarle
a la muñeca trapera mi nombre
silba en unos labios
pero ahuecarlo
ahuecar mi nombre
hacerlo cántaro lluvia sobre los tejados
humito de humus caliente
que se empapa como mi boca en el beso
desnombrarlo
sólo letras solas
como figuritas bailando
alrededor de un cuerpo
que me nombre
[Los sueños como trampas]
Los sueños como trampas
entrampan mis sueños de vivir
sembrando lenta-mente-una
semilla-aquí
tanta quietud me exaspera
esta tendencia a dejarse estar
huellas pequeñas en la hierba húmeda
olor original
mi voz diciendo cosas
que no se que se
retumba
valijas plenas llenas
se llenan de bichos
y las oculto
en el fondo del placard
¿cómo sacar a ventilar
todo de golpe
sin dejarse atrapar
por la rueda
que gira para atrás?
volver volver
una mano escribe
la otra pretende sostener
Tántalo este cuerpo tan cerca del paraíso
tan lejos del mar
como la huella en la arena
mi certeza de tinta y letras
mi pobre certeza
pedacitos de papel
desparramados por el suelo
donde descansar su levedad
ojos en retrospectiva
que no paran de mirar
ese puente donde las sombras
son brumas que abruman
los más bellos sentimientos
¿dónde te fuiste?
¿dónde te metiste?
_ me dicen _
jugaba
a la cuerda de saltar
la cabeza es una ola que rompe
contra el acantilado
y mañana
la tristeza de esperanza
me traerá flores silvestres |