P R O J E T O   E D I T O R I A L   B A N D A   H I S P Â N I C A

 

 

J O R N A L   D E   P O E S I A   |   F O R T A L E Z A l C E A R Á l B R A S I L
COORDENAÇÃO EDITORIAL   |   FLORIANO MARTINS
2001 - 2010
 

 

 

MEMÓRIA RADIANTE | DOSSIÊS ESPECIAIS

 

María Inés Canto

Poemas para leer en voz alta, de Claudio Willer | María Inés Canto | México

Poemas para leer en voz alta  (Ediciones Andrómeda. San José, Costa rica, 2007) del poeta, ensayista y traductor brasileño Claudio Willer (São Paulo, 1940) es su primera antología publicada en español. La organización del libro corre a cargo del también poeta, ensayista y editor Floriano Martins, quien abre la posibilidad a los lectores hispanohablantes de penetrar en el mundo sensual y filosófico de este imprescindible autor brasileño.

La antología está compuesta por seis partes, una entrevista realizada por Martins al autor, los cuatro libros de poesía que Willer ha publicado en Brasil y por último, un Epílogo escrito también por Martins en los que discute paralela y frontalmente el contenido de los Manifiestos escritos por Willer y la situación de la poesía brasileña actual. Los cuatro libros de poesía antologados en esta edición aparecen organizados en sentido descendente,  Extrañas Experiencias (2004) es el último libro publicado por el autor;  Jardines la provocación (1981) resulta la compilación más amplia de la antología;  en contrapartida,  Días Circulares (1976)  es una breve muestra de poemas escritos en prosa;  por último, aparece Anotaciones para un apocalipsis (1964), primer libro de poesía del autor.  Esta organización no es gratuita en absoluto, pues guarda una lógica especial que se conjuga de manera indirecta con la percepción de Willer sobre las mutaciones.

Situar a Claudio Willer en el panorama literario de Latinoamérica implica una serie de preguntas que nos llevarán de regreso a Brasil y a su propio mecanismo cultural que mantuvo al margen de la internacionalización a uno de los poetas vanguardistas más importantes del surrealismo en este continente cuya labor intelectual se extiende a diversos campos como la traducción, el ensayo, la edición y la difusión cultural desde la administración pública. La obra completa del Conde Lautremont y los primeros textos de Allen Gingsber llegan al país más grande de Sudamérica de su mano. La sola traducción de estos autores del francés y el inglés, respectivamente,  acreditarían a Willer como uno de los pensadores nutricios de la tradición  brasileña contemporánea.

¿Por qué este intelectual y artista brasileño del nivel de Octavio Paz – por dar un parámetro de lo que Willer significa para la tradición en la lengua portuguesa –  aparece publicado en español hasta el año 2007 cuando su actividad literaria y cultural inicio en la década del 60 del siglo XX? Para responder esta pregunta y otras cuestiones en torno a la poética de Claudio Willer, Martins nos ofrece una entrevista con el poeta “Como si fuese un prólogo”. Este diálogo es sumamente enriquecedor y pertinente para el lector que se acerca por primera vez a los textos del poeta; en este intercambio de pensamientos se trazan rutas de la ideología estética y social que dominan la obra creativa del poeta paulista. 

A mediados de los 60, Willer era consciente de los movimientos artísticos a nivel internacional que estaban produciendo  un “contradiscurso”  cuya intención no se reducía a la descalificación simple del sistema oficial sino que proponía la creación de formas alternativas para percibir e interpretar el mundo. El Surrealismo y la generación beat son las fuentes principales de las que se alimenta la estética de Willer, quien mantenía reuniones informales con Roberto Piva – otro importante poeta brasileño – , Sergio Lima y Vicente Ferreira da Silva para intercambiar textos y discutir las nuevas tendencias en el arte que estaban aconteciendo en Estados Unidos o en Francia.

Para nuestro autor es imposible una estética que no tenga implícita una propuesta social, pues la creación poética no puede reducirse al malabarismo formal únicamente. Distanciándose de la poesía concreta que dominó el panorama literario de Brasil durante los años 40 y 50, Willer comenta: “No disiento. Apenas me diferencio. Veo, me permito ver algo diferente, personal en lo que escribo: poesía y amor como anarquía (…). Lo que me diferencia es mi intertexto, sugerido en aquel bloque de citas, nombres de poetas, al comienzo del poema Al principio”. El compromiso social de este poeta reside en la fragmentación  el discurso binario del pensamiento positivista occidental; su método, explorar otras tradiciones y expresiones artísticas, comprendiendo profundamente lo que acarrea convertirse, por ejemplo en un poeta surrealista; el medio para desmontar tal discurso, la poesía.

El título que da nombre a la antología corresponde a una de las series de poemas del libro Extrañas experiencias (2004). Poemas para leer en voz alta, frase adjetivada que encierra en sí misma la red estética que teje los poemas de Willer; la referencia de esta frase se extiende a un diálogo extramuros con los poetas francés y alemanes, principalmente,  así como con la “Generación Beat” y la aparición de las “Coffe Houses” de los años 50 en Nueva York. Estas reuniones informales en los cafés de la gran manzana tenían como principal objetivo principal liberar a la poesía de todo acartonamiento académico o aprobación oficialista, los poetas leían en voz alta sus poemas frente a una audiencia artística que no establecía normas rígidas para la dinámica de este intercambio informal que transitaba por una gama de estéticas y formas diversas entre sí.

Tenemos pues,  al poeta brasileño traductor de Lautréamont y de Allen Gingsberg, el resultado del conocimiento profundo de estas dos tradiciones germinan en una poesía prismática que devela una cartografía con temas y figuras obsesivas. En este mapa acontecen de igual forma el erotismo cómplice y revolucionario, la reflexión poética y la introspección filosófica. Los espacios predilectos de Willer son el mar, la unidad que representa el encuentro de los cuerpos, la ciudad y los pantanos, así como ciertos objetos que el poeta desnuda con el fin de hallar su lado esencial.

  A todo esto, habría que añadir el papel indispensable que juega el ocultismo en los versos y las imágenes de Willer. El romance del poeta con el ocultismo es ya bastante antiguo, se remonta a su primer libro de poemas  Anotaciones para un apocalipsis y permanece vigente a finales de la primera década del siglo XXI, con la tesis doctoral que Willer prepara con el fin de obtener el grado de doctor en Literatura Comparada. Esta investigación indaga las relaciones entre literatura y ocultismo. 

El hablante poético de Willer es un ser obsesionado por las mutaciones cuya carga filosófica del se remonta al río heracliteano que es y no es, todo el tiempo, el mismo río. La idea del eterno retorno que es siempre distinto se confecciona y se repite  en varios poemas a lo largo de la antología. En “Anotaciones para un viaje”, se aprecia este razonamiento poético que lleva en las entrañas la reflexión filosófica del eterno diverso: “floto en el espacio/ embebido en el día más tibio / me sé huésped de quién he sido / (la superficie del lago / se deshace en el movimiento de los círculos/ concéntrico)”.

 El sistema poético del poeta brasileño se sostiene en gran medida en esta lógica del cambio como única forma conciencia del ser efímero. Para Willer, el amor continúa siendo un ritual cuya permanencia radica, en lo transitorio de su ejercicio sublimado en el poema: “tus ojos tienen muchos colores / que reflejan el brillo de cada hora / extrañas palabras / atraviesan nuestra plática / ES PRECISO QUE SEAMOS MODERNOS COMO EL AMOR”.

A través del amor se llega a la consciencia de la distancia y las condiciones circunstanciales del ser. Se puede decir que  el acto amoroso para Claudio Willer,  es “sentir el mundo en la temperatura del cuerpo”.  El unión corporal se convierte en la posibilidad material de acceder al mundo de lo efímero; en el encuentro de los amantes se comunican una doble temporalidad de finitud, la de los cuerpos en ese microcosmos que se organiza en el momento de fusión amorosa y el tiempo transitorio de las cosas del mundo de afuera:

entre la ola y el centellar de la ola

entrevimos el perfil en llamas de nuestros cuerpos

entre lo vivido y lo no vivido

el trazo cambiante de la reventazón

entre los ruidos del mar y los ruidos de la ciudad

Ante estos versos, bien podríamos preguntarnos, dónde está la carga surrealista de la imagen, de esa yuxtaposición de elementos disímiles que contribuyen a la creación de una realidad “otra”. El germen surrealista en Willer, se encuentra en el tratamiento del tema erótico-amoroso; si bien el amor es uno de los temas más antiguos y recurrentes en todas las tradiciones poéticas, Willer lo aborda desde una perspectiva sumamente interesante, tratándose de un autor militante del surrealismo.  Para Willer  “La mujer no es alguien idealizado…Es una compañera, indispensable para desordenar o desmontar el mundo y a mí mismo”;  en este sentido, el amor en la poética del brasileño, solo es posible en un sentido plural y cómplice.

Aquí habría que abrir un paréntesis y apuntar que Willer es un ejemplo de la práctica surrealista adaptada a la tradición americana, pues el poeta no se limita a aceptar a pie juntillas las cláusulas de un Bretón ortodoxo que veía en la mujer un objeto de canto sublimado,  un pretexto para la pasión libertina  que se ejercía únicamente a nivel de lenguaje.  Willer  transforma esta experiencia cómplice en mundos múltiples que a su vez proporcionan al lector un espectro amplísimo de sensaciones y escenarios erotizados: “en el fondo del cuarto hay una puerta / ella se abre para una escalera de hierro en caracol / por  la cual bajamos/ para penetrar en la yema de este cometa alucinado de nuestros cuerpos.

Jardines de la provocación (1981) es el libro más experimental de Claudio Willer, en esta compilación  se puede observar de modo más evidente la asimilación de las vanguardias en el corpus lírico del autor – el título de esta colección es tomado de un texto de Bretón –. El registro y el tono poético avanzan por una gama amplísima de exploración. Lo mismo encontramos versos delicadísimos entonados a la inmensidad del mar (el mar y sus gavetas de cristal /sus andamios de plata), como versos  liberados de las reglas gramaticales para atender al conjunto rítmico y a la carga significativa de los mismos. El ocultismo también se hace patente y se combina con breves y crípticos textos narrativos: “1961: Del gran ojo salían todas las cosas. Se caminaba en medio del maremoto, se exploraba el tiempo, la indiferencia de los dragones alados no conmovía a nadie”.

 Unos párrafos adelante, Willer habla de un intertexto que lo hacen diferente a los poetas concretistas, “Al principio” es un poema que da cuenta de las influencias que alimentan el proceso creativo del autor  y de su deambular por las vanguardias, por Lorca, principalmente.  Transcribo tres versos de los nueve que forman esta peculiar estrofa:

fernadopessoapierrereverdysaintjohnperserobertd

esnosviniciusginsgbergcorsofelinghettibretonpaulél

uardmallarméartaudrilkerousselpongepoundcarlos

La única regla de estos versos es el azar, pues todos los poetas aparecen de forma aleatoria, sin tomar en cuenta cronología, estética o nacionalidad. Esta forma aleatoria de nombrar a los poetas sugiere al movimiento pendular e histórico de la literatura. Innovar para Willer significa conocer el mecanismo de lo antiguo y seguir su tradición para hacerlo moderno desde la mutación que acontece en su voz lírica, tal es el caso del tema amoroso o de la indagación filosófica en su poesía.

Continuando con la idea del intertexto, en Jardines de la Provocación, Willer incorpora en uno de los textos amorosos la frase “DÍAS CIRCULARES “. Esta locución intitula su libro previo  de poemas en prosa aparecido en 1976 y deja clara la reincidencia del poeta en uno de sus temas favoritos: el amor. Existe una combinatoria constante en este libro en cuanto al campo semántico que Willer utiliza, pues se vale de ambientes urbanos para introducir personajes o escenarios de carácter mítico. Esta alianza significante dota a estos textos en prosa de un tono ritual, casi críptico.

Anotaciones para un Apocalipsis es el primer libro de poemas, también escritos en prosa, que Claudio Willer publica a mediados de los años 60. El título de esta colección nos anuncia el carácter simbólico y también profético de lo que será la poética de Claudio Willer en sus textos posteriores. Este primer libro vaticina los temas recurrentes del poeta y ciertos símbolos que viajaran repetidos y transformados en los libros subsiguientes, tales como el pantano o el encuentro erótico. La desacralización de la poesía y del amor denotan la influencia permanente que el Conde de Lautremont habrá de tener en la obra poética de Willer; así, este libro se caracteriza tanto por  la expansión de los márgenes temáticos, como por el uso desbordado -  que no casual -  del lenguaje. El incesto es tratado en este libro como el reencuentro de los contrarios – anulación del binarismo –, donde el creador y el ser creado se integran para anular los contrarios y establecer así una unidad que se canta al mismo tiempo en un tono ambiguo que bien podría calificarse de mítico-desacralizado: “El incesto es el sueño de una matriz convulsiva y el más profundo anhelo de las chicharras”.

Si la tradición francesa se manifiesta en este primer libro,  la generación Beat colabora en el campo semántico de lo urbano que se edifica como un paralelo de la mente, en esta imbricación de espacios  se preparan escenografías transitorias, coloridas y poéticas: “La luz anaranjada, burbujeante, circula dentro de nosotros mismos. Yo aspiro a un horizonte de distancia colorida”. Este libro puede leerse como apocalíptico, en  lo que respecta al mapa e imaginario poético de Willer. No obstante, y respetando el carácter mutante de los objetos que tanto obsesiona al autor, Floriano Martins pareciera colocar de forma premeditada, este primer libro al final de la antología, que resume  de manera puntal el viaje que el lector ha hecho desde el inicio de Poemas para leer en voz alta.

La última sección de la antología sorprende nuevamente al lector novato de Claudio Willer, pues la entrevista que funciona a manera de prólogo no hace mención alguna de los Manifiestos que preceden a los tres primeros libros de poesía que Willer publicó en Brasil. La existencia de estos textos críticos que preceden a los textos poéticos dimensionan de una forma distinta la recepción de los poemas, pues  el autor dirigía y hacía patente su intención estética con respecto a sus propios textos y al contexto cultural en que se situaban; lo anterior, por supuesto, no clausura  la diversidad de sentidos de los mismos. Willer es capaz de leer una realidad poética brasileña encerrada en sí misma, producto del “culto esotérico de las logorreas tecnocráticas, los tics de los economistas, administradores y semiólogos.”

Claudio Willer es un intelectual de “unidad de pensamiento”  que no huye de su deber como crítico y como poeta visionario de revelarnos “realidades ocultas” al pensamiento binarista que reduce la concepción del mundo a dos polos. Los textos poéticos reunidos en esta antología  nos demuestran que efectivamente la poesía de Claudio es una forma de conocimiento que concibe el mundo y su belleza como la multiplicidad de lo efímero.

María Inés Canto (México, 1981) es licenciada en Derecho y Literatura Latinoamericana en la Universidad Autónoma de Yucatán. Fue Productora Ejecutiva del proyecto de radiofónico-literario “Voces de Papel” (2004-2006). Ha publicado artículos de crítica literaria en revistas y compilaciones. Coordinó el área de Comunicación Social del Instituto para la Equidad de Género de Yucatán (IEGY) en 2008. Fue becaria del Departamento de Lenguas Romances y Literatura de la Universidad de Cincinnati en el verano de 2009 (Taft Enhancement Fellowship) y actualmente cursa estudios de Maestría en la Universidad de Cincinnati, Ohio, USA. Contacto: maryneni81@gmail.com.

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Seminario: Corrientes de vanguardia en América Latina
Professor: Armando Romero. 
Visiting Taft Research Professor: Floriano Martins.
Department of Romance Language and Literature, University of Cincinnati.
Ohio, Estados Unidos. January-March, 2010.

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Informaciones, sugestiones y propuestas deben ser encaminadas a la coordinación general: bandahispanica@gmail.com, para la evaluación de costos y cronograma de producción.

Acompañamiento general de traducción y revisión a cargo de Gladys Mendía y Floriano Martins.

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Contato: Floriano Martins bandahispanica@gmail.com | floriano.agulha@gmail.com.
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