P R O J E T O   E D I T O R I A L   B A N D A   H I S P Â N I C A

 

 

J O R N A L   D E   P O E S I A   |   F O R T A L E Z A l C E A R Á l B R A S I L
COORDENAÇÃO EDITORIAL   |   FLORIANO MARTINS
2001 - 2010
 

 

 

MEMÓRIA RADIANTE | DOSSIÊS ESPECIAIS

 

Paola Cadena Pardo

Antología del Nadaísmo, de Armando Romero | Paola Cadena Pardo | Colombia

Una antología del movimiento nadaísta colombiano con las características que presenta esta selección de Armando Romero – Antología del Nadaísmo (Biblioteca Sibila – Fundación BBVA. Sevilla, España, 2009) – era, sin lugar a dudas, una necesidad en el panorama de la poesía del país. Como es bien sabido, el Nadaísmo ha sido un movimiento que históricamente ha permanecido en las entretelas de una crítica generalmente desfavorable que ha intentado dibujarlo como un movimiento menor, bajo una visión parcializada y externa que no ha develado en profundidad la esencia y los engranajes ideológicos y estéticos de lo que marcaría, a pesar de muchos, un momento relevante en la historia de la poesía colombiana.

El trabajo realizado en esta antología por Armando Romero resulta el producto de un acercamiento sincero con la esencia del nadaísmo bajo la mirada de alguien que caminó las aceras del movimiento y tomó la distancia pertinente para hablar del mismo y develar la génesis, los procesos y el acto poético que se contuvo en la obra de estos poetas de la década de los 60s en Colombia. En un trabajo anterior titulado El nadaísmo colombiano o la búsqueda de una vanguardia perdida, el poeta Armando Romero había presentado ya un panorama del movimiento, pero no bajo el título propiamente de una antología, sino más bien de una reflexión crítica que al final ofrece una selección de textos de los que fueron considerados integrantes del movimiento. Así pues, esta antología retoma los aspectos más relevantes de ese trabajo anterior y los condensa en un prólogo ágil y ameno que dialoga con el lector y le permite acceder a la habitación poética del nadaísmo con una mirada más clara de sus enceres, sus luces y sus oscuridades.

A su vez, la selección de autores devela un mayor discernimiento, reduciendo el número a aquellos que tienen la mayor fuerza estética y representativa de lo que significó y significa el nadaísmo dentro de tradición poética colombiana y presentándolos con un número pertinente de poemas que permiten al lector percibir el aroma particular en la creación de cada uno de estos autores y presenciar tanto las diferencias estilísticas como esa fuerza unificadora del aliento nadaísta que se revela en todos los poemas que erigen esta antología.

Como sería lo más lógico, la antología abre sus puertas con los poemas del autor antioqueño Gonzalo Arango, fundador y “profeta” del movimiento nadaísta, del cual se presenta una selección de trece poemas que despliegan la maquinaria nadaísta con el ímpetu con que su creador golpeó la tradición imperante de la poesía colombiana.  El nadaísmo como una condición humana incambiable ante la realidad que lo contenía, la necesidad de no ser nada para poder sobrevivir en medio de una vida citadina impregnada de bohemia y libertinaje, donde la búsqueda del ser está condenada al fracaso, a la autodestrucción, a la renuncia del poder que sólo se defiende con la burla y el escarnio de todos los sistemas establecidos, y con la escritura como único instrumento redentor:

Yo

Gonzalo Arango

tirano del mundo

me sentencio a la

PENA CAPITAL

de pasar al vida

frente a una máquina de escribir

escribiendo

la palabra MIERDA

por los siglos de los siglos de los siglos

Jaime Jaramillo Escobar, X 504,  considerado uno de los mejores poetas del movimiento y de la poesía colombiana en general, aparece con su figura meditabunda, el poeta como monstruo recluido en la caverna de su propio ser, contando historias que son la vida y que hacen de la historia el poema; las voces populares que se hacen verso sin mayor artilugio, la muerte que acompaña como sentencia, como fin y como medio; la poesía como la magia en su decir de las cosas imposibles y reales a la vez. Jaime Jaramillo se sitúa justo en ese límite de lo intelectual y la naturalidad del campesino, la nostalgia de un antaño rural que crítica y ve con ojos desesperanzados ese caos de vacío que es la urbe, la que nombra con la ironía sonriente de quien se sabe ajeno pero que acepta su ser perdido en la nada de un mundo construido con  artificialidades:

Durante el viaje le recitaba a mi caballo todos los poemas de Porfirio Barba Jacob (…)

No recuerdo ningún comentario de mi caballo acerca de los poemas

pero si yo dejaba de recitar, él se detenía. … (66)

La mordacidad de Jota Mario Arbeláez aparece en las páginas de la antología como otro de los rostros del nadaísmo. El tono autobiográfico de sus poemas se convierte en mecanismo de auto-desmitificación -¿cómo burlarse del mundo y la vida si no se burla el poeta de sí mismo?- Jotamario comete en sus poemas el sacrilegio del ser humano, de su época y sus congéneres; sus versos como una carcajada redimen las cosas de su condición mítica y las manosea con la intensión, tal vez, de hacerlas más reales. La libertad o el libertinaje, la ciudad, una nostalgia irónica  de los orígenes, la realidad de una clase media de Cali, las incoherencias de una sociedad en crisis, son varios de los tínteles donde Jotamario humedece su pluma:

El problema de la existencia de Dios

Es problema de Dios

No nuestro, que existimo (97)

Por su parte, la selección de poemas de Amilcar Osorio permite al lector dilucidar ese tono alucinado, urbano y ácido del poeta que se burla de la realidad que le correspondió vivir, que la desdibuja con un fluir hipnótico y  electrizado por las visiones de un caos circundante: “la mirada es nuestro gran pecado/nuestra mirada de aluminio templada en azufre/nuestro caminar es otro pecado/gastamos la vida en los hornos crematorios de la felicidad” (128)

La nostalgia del hombre solo y citadino, imbuido, como solía ser  común a todos los nadaístas, en el mundo de la bohemia colombiana, hace su presencia en los versos de Alberto Escobar. Con poemas largos y angustiosos, como el fluir del vacío y la nostalgia que deviene en alucinación y da paso a la imagen poética, juega con palabras inquietas que recrean imágenes cortantes y fundamentan su quehacer poético:

Que nazcan dos enconos en dos ojos.

Que vengan dos ranas a vivir en dos testículos.

Que peregrinen dos relojes y dos pulmones los reciban.

Que dos fetos escupan en dos orejas.

Que un feto cojo se pare con su muleta en la próstata y orine. … (187)

Por su parte, el verso conversacional de Eduardo Escobar demuestra la contundencia de la palabra a partir de la sencillez del lenguaje, sin mayores juegos retóricos, con una expresión que se mueve entre la mordacidad y la nostalgia, el poeta transita de un tema a otro recogiendo a su paso la esencia poética de su observación y su sentir.  Dios aparece en su poesía como una presencia ausente, como esa otra cara del vacío, como la forma más frecuente de nombrar la nada. El poeta, como el nadaísta, es ese ser que busca sentido en todas las cosas y está siempre dispuesto a estrellarse con la nada, para revelarla, para perderse en ella, para hacer del fracaso y la burla la única forma de lucha:

Miro hacia atrás, todo se pierde.

 Hoy tengo veintitrés años cumplidos

y es como si no hubiera nacido nunca. (… )

La realidad es vacío sonoro.

Y la dulzura de las tardes

tiene dulzura de cartón.

La vida es vana! (201)

Y como preludio de los versos que vendrán en la antología, el poema que Eduardo Escobar le dedica, da paso a los textos de Darío Lemos, el poeta maldito de los nadaístas. Una escritura que destila dolor, hastío y desarraigo. Versos encerrados en la cárcel del mundo y de su autor, lugar donde él está vivo, vivas sus angustias y vivos sus sueños, aunque rotos. Palabras que consuman y trasmiten el desgarramiento de su creador, que clama por su hijo como figura única de su sentencia y su salvación:

“Niño de carne de mamoncillo y mamey perfumado/sálvame porque estoy en la tierra y no tengo alas; /ábreme las esposas que necesito fumar con las dos manos…” (249)

Por otro lado, tal vez por su inclinación como cuentista, se encuentran en Jaime Espinel poemas prosaicos y con un fuerte tinte narrativo, con imágenes intrincadas que parecen carcomerse a sí mismas en un texto que trascurre hacia un rumbo no previsto, con un vocabulario más recargado y figuras que parecieran un poco superpuestas sobre el poema para dar una impresión de hermetismo que no alcanza en todos los casos la plenitud de la imagen poética.

En seguida, Jan Arb (Jesús Antonio Arbeláez), que hace de sus versos una poesía fresca y sensorial, donde la palabra como un juego logra versos que bien podrían ser una sonrisa pícara, un guiño al lector. La figura de la mujer evoca un tono erótico, líquido y sensual, que roza también con el amor: “me da risa tu sexo de ascensor/Tu sexo que es el centro del universo/o el universo mismo (…) Tu sexo de gárgola mojada…” (282)

Y cerrando la antología, los poemas del propio antologador, el poeta nadaísta Armando Romero. Versos que se salen del poeta para decir lo que está fuera de él y lo contiene, una reflexión que persigue un más allá de las cosas y que resulta del poeta como observador del mundo, como viajero que va descubriendo el alma de sus destinos y que intenta acomodar la suya en cada morada:

Desde ese entonces

El hombre como un poeta

Siente un dolor terrible

Agudo

En un sitio del cuerpo que no puede determinar. (291)

Así concluye este panorama del movimiento nadaísta que nos ofrece esta  antología luego de mostrarnos una selección acertada y representativa de lo que, como se dijo al inicio de la reseña, sería la gama de posibilidades estéticas que legó el nadaísmo a la poesía colombiana y el hálito de ruptura, rebeldía, mordacidad y desarraigo que, en dosificaciones diversas,  une la escritura de todos estos creadores que apostaron por una nueva mirada que se liberara de los vicios consabidos de la tradición poética en Colombia.  

 

Paola Cadena Pardo (Colombia, 1983). Licenciada en Español e Inglés de la Universidad Pedagógica Nacional. Ha publicado el siguiente libro de poemas: Hotel (2008). Contacto: amelie_tagus@yahoo.com.

 _______

Seminario: Corrientes de vanguardia en América Latina
Professor: Armando Romero. 
Visiting Taft Research Professor: Floriano Martins.
Department of Romance Language and Literature, University of Cincinnati.
Ohio, Estados Unidos. January-March, 2010.

REGRESO A LA PÁGINA PRINCIPAL DEL SEMINARIO

La serie Memória Radiante se destina a la difusión concentrada de documentos históricos y estudios críticos acerca de autores y temas destacados en la literatura de lengua española. Su registro en el Proyecto Editorial Banda Hispánica puede ser tanto en forma de dossier como de documentales a ser contratados de acuerdo con la disponibilidad de producción y relevancia del ambiente histórico propuesto.

Informaciones, sugestiones y propuestas deben ser encaminadas a la coordinación general: bandahispanica@gmail.com, para la evaluación de costos y cronograma de producción.

Acompañamiento general de traducción y revisión a cargo de Gladys Mendía y Floriano Martins.

Abraxas

Jornal de Poesia (Brasil)

 

La Otra (México)

 

Matérika (Costa Rica)

 

Blanco Móvil (México)

 

Revista TriploV de Artes, Religiões e Ciências (Portugal, Brasil)

 

 

PARA  VOLVER  AL  PORTAL

Ficha Técnica

Projeto Editorial Banda Hispânica
Janeiro de 2010 | Fortaleza, Ceará - Brasil
Coordenação geral & concepção gráfica: Floriano Martins.
Direção geral do Jornal de Poesia: Soares Feitosa.
Projetos associados: La Cabra Ediciones (México) | Ediciones Andrómeda (Costa Rica) | Revista Blanco Móvil (México) | Triplov (Portugal).
Cumplicidade expressa: Alfonso Peña, Eduardo Mosches, Gladys Mendía, José Ángel Leyva, Maria Estela Guedes, Maria Luisa Passarge, Soares Feitosa e Socorro Nunes.
Projeto original criado em janeiro de 2001.
Contato: Floriano Martins bandahispanica@gmail.com | floriano.agulha@gmail.com.
As quatro sessões que integram este Projeto Editorial - Banda Hispânica, Coleção de Areia, Agulha Hispânica e Memória Radiante - possuem regras próprias de conformidade com o que está expresso no portal de cada uma delas.
Agradecemos a todos pela presença diversa e ampla difusão.