P R O J E T O   E D I T O R I A L   B A N D A   H I S P Â N I C A

 

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J O R N A L   D E   P O E S I A   |   F O R T A L E Z A l C E A R Á l B R A S I L
COORDENAÇÃO EDITORIAL   |   FLORIANO MARTINS
2001 - 2010
 

 

 

ACERVO GERAL | PORTO RICO

Vanessa Droz | (1952)

HOJA DE VIDA

Vanessa Droz (Puerto Rico, 1952) es una de las destacadas poetas de la Generación del ’70 en Puerto Rico. Fue miembro de las revistas literarias Zona Carga y Descarga  y Penélope o el otro mundo. En 1980,  funda con Lilliana Ramos la Revista Reintegro de la cual fue editora. Ha publicado su poesía en revistas y antologías de Puerto Rico como del extranjero. Participa de Encuentros Literarios Internacionales. Es publicista, diseñadora gráfica y ha dictado talleres de poesía  en la División de Educación Continua de la Universidad del Sagrado Corazón.

Poesía: La cicatriz a medias (1982), Vicios de ángeles y otras pasiones privadas (1996) Primer Premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña (compartido con el prominente novelista Enrique Laguerre), Estrategias de la Catedral (2009).

EN NOMBRE DE LA POESÍA

1. ¿Cuáles son tus afinidades estéticas con otros poetas hispanoamericanos?

VD Mi admiración está con los grandes maestros y maestras: Rosario Castellanos, Olga Orozco, Borges, Vallejo, Huidobro, Darío, Palés Matos y los poetas del grupo mexicano Contemporáneos (Gorostiza, Villaurrutia, Sabines, etc.). Más tarde: José Carlos Becerra, Roberto Juarroz. Mis afinidades estéticas están con los poetas para los cuales la prioridad sea el lenguaje, el nivel de construcción del verso, de la estrofa, del poema como un mundo; es decir, ¿como una esfera?

2. ¿Cuáles son las contribuciones esenciales que existen en la poesía que se hace en tu país que deberían tener repercusión o reconocimiento internacional?

VD El nivel de calidad. Ejemplo: Luis Palés Matos (1889-1959), poeta de la misma estatura, a lo largo de toda su poesía, que otros maestros hispanoamericanos. Además, fue el primero en el Caribe y América Latina en incorporar el tema negroide y los vocablos afrocaribeños en una producción poética incomparable.

Por su condición colonial, Puerto Rico no cuenta con embajadas u otros organismos que promuevan en el exterior la producción cultural del país a todos los niveles. Añádase a eso la percepción equivocada, incluso por parte de amigos escritores en otras partes del hemisferio, de que en Puerto Rico estamos agringados y lo que hablamos es inglés. En el caso de la poesía, la producida en nuestro país por algunos poetas, mujeres y hombres, es excelente, poderosa, y no tiene nada que envidiarle a la de otros países hispanoamericanos ampliamente publicada y mercadeada.

3. ¿Qué impide una existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman Hispanoamérica?

VD Las trabas y fronteras mentales que nosotros mismos creamos y aquéllas que, de tanto repetírnoslas determinados poderes, hemos terminado por creerlas. Un mar, un océano, un aire, una cadena de montañas no deben ser obstáculos de comunicación sino senderos de enlace.

También el dominio de ciertos egos: la falta de generosidad de aquéllos o aquéllas que, llegados a determinado nivel de poder, lo racionan para beneficio propio en lugar de concebir desinteresados proyectos culturales de mayor alcance.

En primera y última instancia: la falta de visión, tener “cabezas” pequeñitas.

Y todo ello es inconcebible en tiempos de Internet y de la aldea global.

POEMAS

LAS BURLAS DE LA SELVA

 

Qué afán de retener la presa

tras la ardua jornada de ardides,

qué ardida la lucha urdida

para avasallar otro cuerpo.

Qué obsesión de vena,

qué voluptuosidad de garra

para retenerla, para descuartizarla,

destasar un ala,

que haya quebrar de piernas,

esparcimiento de extremidades,

vísceras alumbrándose ahítas de proyecto.

El ámbar, ese color que llaman quemado

y que no es otro vuelo

que el que la espiral del tiempo

nos coloca entre las manos,

es el adorno más solemne de la víctima,

su desamparo tan aparentemente primigenio,

tan glorioso, voluptuoso también,

como las ilustradas antenas de un sueño.

¿El de la sobrevivencia?

¿La ilusión de vivir a ras de pies de la especie,

de ésa que aspira al cielo?

De ambos es la ficción

pues el poder de la especie

es más vasto que sus sueños de combate

(he ahí el zapato como evidencia).

 

Una cucaracha a medio morir es un lenguaje,

casi una lección de historia, de lingüística,

y, en las tiernas fauces de un gato,

todo un poema,

la más lúcida de las burlas de la selva

 

 

LA CATEDRAL DANZANTE, UN FUEGO

 

¿De dónde vienen las palabras? Dime.

¿De qué oscuridad, de cuáles sueños?

¿De qué luz oculta salen mis ruegos

para dejarme ver toda su estirpe?

 

¿Por dónde pasa el humo de mis rezos,

por dónde la razón de mis plegarias

si no es por el corazón, esa flama

que arma y pule la piedra de los templos?

 

Las palabras llegan y se arrodillan.

Su recio coro todo lo enaltece

en esta catedral, como un enjambre.

 

Mi corazón, en ascuas, las vigila

para que inclinen todo su orbe

ante tu presencia, que las invade.

 

 

 

 

 

ENVIDIA

 

Hoy es lunes y hay algo que comienza

y hay preguntas que me hago.

¿Duermen las paredes susurrantes?

¿Qué sueñan los párpados de dios?

¿Por qué la mano que escribe resiste

las burbujas del hervor del agua?

¿Por qué cuando despierto huelo a orín y a mierda

y a sudor y a hombre que no recuerdo

y a cerveza y a polvo,

a ese olor que apenas defino

porque apenas me lo ha dado mi mejilla

aplastada contra el encintado de la acera?

¿Padecen de insomnio las cucarachas?

¿Por qué me besan?

¿Será cierta esta geografía que vivo,

sin sangre, sin infancia,

sin collares ni enaguas que me tienten suave,

con tanta calle, tanta noche, tanto miedo?

¿Será mía, sólo mía, esta eternidad que gozo?

 

 

FANTASÍA: EL LUGAR DE EURÍDICE

 

Del viento fue la mordedura pero en la mirada,

del mar y sí en la carne. Del delirio fue el instinto,

el enojo, la certidumbre de que los ojos, en tanto suspiros,

son destinos para siempre. La mordedura fue del tiempo.

Y es sabido que la de un pájaro sella con garantías

el sordo rumor de crimen que emite este lugar a todas horas.

Una paloma en un dintel de San Juan

es una gárgola sin ambición de eternidad

y esta ciudad, el laberinto que me ha sido dado,

el más arduo, el excelente, el más viciado, la catedral buscada,

una torre de Babel para mis juegos.

Mi voluntad de permanecer nunca ha triunfado en mejor prueba

pues este arrojo por mí fue decidido y todo rescate es innecesario.

¿Quién lo ha pedido? ¿Qué alarde es más risible que el de aquél

que se vanagloria de su intento de salvarme?

¿Quién es más pretencioso que aquél que, sin haberme visto nunca,

se atribuye un recorrido que sólo yo he podido hacer?

Por mí es que siete cuerdas tiene la cítara

y si la rueda de Itxión y la piedra de Sísifo se detuvieron

fue por mí, como por mi mandato fue que las sirenas

no cantaran. Quien no puede imitar a Alcestis

no osará entrar en la cuadrícula que he escogido,

perfecta para los crucigramas de la muerte.

En sus portentos he sido yo misma cientos, miles de veces;

cientos, miles de veces, he dejado de serlo,

del mismo modo que esta ciudad es todos los infiernos

deseados cientos, miles de veces.

¿Qué casa pone sus muertos a mirar al mar?

¿Qué infierno nos pone el mar de abrevadero?

¿Qué mar me ha dado mi legítimo reclamo de suspiros,

como del olvido una constelación?

A los habitantes les pregunto, ¿por qué tanta algazara

por alguien que terminará despedazado

cuando soy yo la que está en todas partes?

Los suspiros, que son un anticipo del desvarío,

son más poderosos que la envidia de Orfeo.

Esa mordedura fue lo que vieron mis ojos en sus ojos

cuando intentó asesinarme de nuevo.

 

 

EL ÁNGEL DEL VINO

 

I

Del cielo un ángel, con laúd certero,

del fuego un carbón, siempre inflamado,

de la tierra una pisada, feroz,

del aire un pez, como si sueño fuera,

y del vino un ancla como pretexto

para un Fin escrito con grandes letras

en la pantalla de nuestra memoria.

Del ángel más que sus alas el cuerpo,

más que su túnica la atroz venganza,

más que su aura la insidiosa puerta

hacia un abismo irreconciliable,

más que su sexo, rotundo y fuerte,

como un ansiado brindis exaltado,

la suave aparición de su destreza,

sus manos voladoras y voraces,

diligentes en la cruel desbandada

con que inventan una jornada clave.

He sucumbido al amor de un ángel.

Pero es ciego. Barbarilla sumisa,

he sido contagiada de miseria.

 

II

Al inicio, antes de esta guerra,

el intento fue un mapa salvaje:

Cristóbal Colón con ansias de moro,

Marco Polo con jubilosa faz

de gran marinero atormentado,

Américo Vespucio sin tormentas

ni ríos para un famoso naufragio.

Mas el tiempo de los descubridores

ha terminado. El ángel se marea y

después de tanto fragor se conforma

con un sitial en un infierno

aburrido y hosco, fugaz y grave.

el descanso es siempre perseguido,

a pesar del gozo y la nostalgia,

hasta por las copas de los ángeles.

 

III

Lucifer, con su hermosura brillante,

ha inflamado su lento corazón

con siete veces siete crueles dardos.

el fuego lo devora pero no es fuego.

El juego está en avivar la llama

a ver si no quema pero si arde.

Así las cicatrices de su vuelo

contra el cielo del ojo se reparten.

Todos los círculos de Dante fluyen

y en su gran centro está el amor, dormido,

esperando, sigiloso, cantando,

exigiendo tanto que en él se claven

las torpes manos del ángel vencido

que todo su clamor a Dios confunde

y las huestes celestiales demoran

la formación de las sintagmas, lloran

por no ir a una guerra sin motivo

y no derramar sabrosos vinos

que antes fueron agua.

                                               El ángel bebe

y el viejo vino es agua nuevamente.

 

 

EL ÁNGEL DEL SUEÑO

 

¿Por qué aferrarse a un testarudo sueño

si el pan que se sirve para todos

en la mesa es igual, como un castigo?

¿Por qué dormir, por qué volar tan alto,

por qué soñar con un batir de alas

si al menor sentimiento de una pluma

se quiebra el alma, tambaleándose,

sumida en el eterno fulgor

de dos ojos que buscan el trueno?

¿Por qué querer inventar el trueno?

¿Por qué desear recrear su luz,

su estirpe, su consuelo, su bonanza;

por qué ansiar el menor movimiento

del rayo cuando dibuja su rastro

en medio de la ceguera, la fuente

de la necesidad y sus ropajes,

como si estuviéramos rastreando

un resquicio de luz en el infierno

pero pura y transparente, versátil,

bailarina entre las hojas del odio,

buscadora voraz de lo más claro,

volátil y elevado en la conciencia?
La luz, así como la oscuridad,

ciega y no sabemos discernir

entre el rotundo pálpito del sueño

y el débil pulsar de la vigilia.

Sólo con su espada puede una criatura,

como en un film de viernes trece,

cortar dos mundos, afilar el juego,

separar la carne de la substancia,

la luz del fuego, del vapor el agua,

de la piedra el fósil y del almendro

la posibilidad de su fruto

irremediable, cayendo, yéndose

hacia la podredumbre de su reino,

a la tierra y a su resurrección

en un árbol nuevo con frutos rojos,

llenos de la ancha sangre del marfil

que con todos sus colmillos recorre

las oscuras entrañas del planeta

donde impera un ángel en cuyas manos

hemos puesto la espada del dominio,

el dominio del imprudente insomnio

y el alto insomnio desesperado

de esperar un cuerpo, con todas sus cruces,

para que nos haga, irreverente,

el amor.

                Ese ángel luce una máscara

de Dédalo y se esmera en volver,

inmisericorde y siempre en vela,

con ojos de Edipo y espada en mano,

a volar un mar rojo, siempre alto,

fruto prohibido del árbol prohibido.

Prohibidos su rostro y su intemperie,

prohibidos la luz, el rayo y el  trueno,

prohibido el vuelo de la memoria

por el peso atroz de una espada que define,

caemos los del sol de su sueño.

Mientras me desvelo en la caída,

en el fondo de un mar tan visitado

un ángel devora sus propias alas.

 

 

TE AMO Y SU ESPECTRO

 

…pues ardió como te amo.

Gilberto Owen

 

I

Un hombre conoce a una mujer.

Tres días después le dice: “Te amo”.

La mujer, entonces, se enamora

pues te amo es el hilo del que cuelga el alma,

te amo es la mano que rige el sueño

y el sueño es azul y está lleno de tiempo.

Te amo traza en el mar el borde de la espuma

y separa el agua de la tierra.

Te amo escarba de la tierra la ribera,

le da su sitio entre dos puntos

y en ese tránsito pone huellas.

Te amo en una huella es movimiento.

El pie que la fija se traslada

y con sólo una pisada recorre el mundo.

En la pisada, te amo

es inscripción, es señal, es escritura,

palabra fijada.

 

La palabra fijada es te amo y arde.

 

El hombre lo sabe

y con te amo invoca no sólo su ardor.

 

II

El conjuro está cumplido.

Tres días después de te amo

los cuerpos yacen en el suelo.

La mujer derrama su carencia

en medio de bosques de vocablos,

de multitud de sílabas,

de frases en motín y oraciones reunidas en las plazas.

El hombre las agarra y sujeta entre sus manos

para poder reclamar otros mundos,

otras caras, otros recuerdos.

Quiere hacer suyos actos ofrecidos

antes de su llegada, imponer su posesión,

su dominio ancestral sobre el cuerpo de la piedra.

 

El desvelo está cumplido.

Tres días después de su momento,

en el espacio destinado al viento entre los cuerpos

y que recoge el soplo de la boca,

labios y lengua en audacia detenidos,

labios y lengua arrojados del silencio,

la mujer añade: “Te amo”.

 

Para ella queda erigido el sueño,

tierra y agua separadas,

el camino en tierra bien trazado

y el movimiento repleto de ardor

inscrito al choque de su lengua con el cielo de la boca

y un fluir feroz del viento.

 

III

Los días se repiten.

Se repite el invento,

la palabra marioneta en manos del hombre.

Ahora no es te amo, es te quiero colgando de las cuerdas.

Él no piensa el sueño:

lo reclama, lo seduce,

abigarra entre sus dedos la forma del mundo

entre ellos incendiado.

Del fuego de la mujer sale más altura.

En el fuego del hombre te amo es más hielo,

espectro de palabra, inmenso fantasma

redondo y casi perfecto.

Ya perdido su aguijón, su locura y su flecha,

mientras la mujer se alza y asume un vuelo,

la palabra dirigida,

como marioneta eficaz en su momento,

descansa en la trastienda del titiritero.

PARA VOLVER AL ACERVO GENERAL

El acervo general de la Banda Hispánica fue creado en enero de 2001 para atender a una necesidad de concentrar en un mismo sitio informaciones acerca de la poesía de lengua española. El acervo contiene ensayos, reseñas, declaraciones, entrevistas, datos bibliográficos y poemas, reuniendo autores de distintas generaciones y tendencias, inclusive inéditos en términos de mercado editorial impreso. Aquellos poetas que deseen participar deben remitir a la coordinación general del Proyecto Editorial Banda Hispánica sus datos biobibliográficos, selección de 10 poemas y respuesta al cuestionario abajo:

1. ¿Cuáles son tus afinidades estéticas con otros poetas hispanoamericanos?

2. ¿Cuáles son las contribuciones esenciales que existen en la poesía que se hace en tu país que deberían tener repercusión o reconocimiento internacional?

3. ¿Qué impide una existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman Hispanoamérica?

Todo este material debe ser encaminado en un único archivo en formato word, para el siguiente email: bandahispanica@gmail.com. Agradecemos también el envío de textos críticos y libros de poesía, así como material periodístico sobre el mismo tema. El acervo general de la Banda Hispánica es una fuente de informaciones que refleja, sobre todo, la generosidad amplia de todos aquellos que de ella participan.

Acompañamiento general de traducción y revisión a cargo de Gladys Mendía y Floriano Martins.

Abraxas

Jornal de Poesia (Brasil) La Otra (México) Matérika (Costa Rica) Blanco Móvil (México) Revista TriploV de Artes, Religiões e Ciências (Portugal, Brasil)

 

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Ficha Técnica

Projeto Editorial Banda Hispânica
Janeiro de 2010 | Fortaleza, Ceará - Brasil
Coordenação geral & concepção gráfica: Floriano Martins.
Direção geral do Jornal de Poesia: Soares Feitosa.
Projetos associados: La Cabra Ediciones (México) | Ediciones Andrómeda (Costa Rica) | Revista Blanco Móvil (México) | Triplov (Portugal).
Cumplicidade expressa: Alfonso Peña, Eduardo Mosches, Gladys Mendía, José Ángel Leyva, Maria Estela Guedes, Maria Luisa Passarge, Soares Feitosa e Socorro Nunes.
Projeto original criado em janeiro de 2001.
Contato: Floriano Martins bandahispanica@gmail.com | floriano.agulha@gmail.com.
As quatro sessões que integram este Projeto Editorial - Banda Hispânica, Coleção de Areia, Agulha Hispânica e Memória Radiante - possuem regras próprias de conformidade com o que está expresso no portal de cada uma delas.
Agradecemos a todos pela presença diversa e ampla difusão.