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J O R N A L   D E   P O E S I A   |   F O R T A L E Z A l C E A R Á l B R A S I L
COORDENAÇÃO EDITORIAL   |   FLORIANO MARTINS
2001 - 2010
 

 

 

ACERVO GERAL | COLOMBIA

Gonzalo Arango | (1931-1976)

Gonzalo Arango, profeta de la nada

 

Darío Ruiz Gómez

 

Frágil, de pequeña estatura, los ojos vivos y sinceros. Y el rictus en la boca de quien se había preparado para ser incomprendido en la vida: la mirada del apóstol de una religión laica. Entonces -1955-, Medellín vivía la dureza de la moral instituida por aquellos a quienes Fernando González llamó “los mayoristas”. El puritanismo exacerbado y fanático de los comerciantes que, desde 1948, habían iniciado una dura represión política con toda la ferocidad del ultramontanismo. Un alcalde, un obispo de la ciudad habían prohibido la entrada a la ciudad, por ser un peligro contra la moral, a Dámaso Pérez Prado, a María Félix y a Camilo José Cela.

Leer, pensar era entonces un extravío peligroso para esa monolítica moral afianzada en la estructura familiar. Recordemos que esta Antioquia desterró en su momento a figuras como Uribe Uribe, Fidel Cano, Ñito Restrepo, Porfirio Barba Jacob y condenó a un amargo exilio interior a Fernando González, a Pedro Nel, a Débora Arango, a Carlos Correa, etc. ¿Sabe alguien en Rionegro que allí nació Baldomero Sanín Cano? Fue en este clima que aún recuerdo y lloro donde fue incubándose la protesta de Gonzalo Arango.

Hacia el año 56, ya había dejado la carrera de derecho y escrito en largas temporadas en una finca una serie de novelas que luego rompió. Igualmente en la revista de la Universidad de Antioquia y en El Colombiano había escrito notas de libros. Trabajó con el gobierno del General Rojas Pinilla y a su caída fue naturalmente objeto de duras críticas por su “colaboracionismo”.

Generacionalmente representaba una apertura hacia lo universal frente a la generación de transición de Mejía Vallejo, Oscar Hernández, Castro Saavedra, con algunos de los cuales, especialmente Manuel, llegó a discrepar con vehemencia. Era profesor de literatura y para entonces, en los cafés del centro, Estanislao Zuleta y Mario Arrubla configuraban a través de Marx y Freud otro tipo de rebelión contra la injusticia social y la mojigatería.

Federico Arango sería años después uno de los primeros universitarios en abandonar sus estudios y meterse al monte a iniciar un nuevo tipo de lucha armada contra la oligarquía. La barbarie no se había detenido en ningún momento en su odio al campesino y esa izquierda planteaba el proyecto de un país más justo. Con Carlos Gaviria, Jaime Jaramillo Panesso y a través de Joyce, Faulkner, Kafka, rompimos fuegos contra el provincianismo cultural. En febrero de 1958, en el café “La Bastilla” me pidió Gonzalo que desistiera de mi viaje a España y lo acompañara en la revuelta que iba a iniciar.

 

Rompimiento de amarras

 

Cuando en España vi su foto en este periódico, de suéter negro y una calavera al lado, le escribí reprochándole por su existencialismo trasnochado. Inició entonces su periplo de apóstol por las ciudades colombianas recogiendo adeptos e instigando actos de desafío contra esa sociedad pacata que, en medio de la barbarie, se negaba a aceptar la presencia de un cambio radical en las costumbres y lenguaje. Epater le bourgois tenía en ese entonces un significado propio. Habían renunciado a todo proyecto personal, al señuelo del éxito económico, y esto era importante.

Ya hacia el año 70, lo encontré de nuevo como un hombre cansado que conscientemente parecía haberse dado cuenta de que vivía una impostura, o sea aquella imagen que revistas y publicaciones le habían señalado, la voz quebrada de gastadas profecías, débiles argumentos, pregonando ahora una falsa inocencia. Un hipismo arrastrado a la criolla sin haber logrado el fulgurante poder de las metáforas de un Ginsberg, de un Kerouac, sin haber tenido una música genuina. Era el hombre que hubiera querido desaparecer en la noche y despertar bajo otros cielos y otras palabras. Lector de Camus, murió como este en un absurdo accidente automovilístico. Una lectura atenta de todos sus textos de peregrinaje supone encontrarse con la monotonía propia de quien ha repetido una monserga sin sentido, la agota finalmente y quizás busca desde este vacío de sentido de la vida y la escritura realizar una catarsis.

¿Qué amaneceres vio en los angustiosos extramuros colombianos? ¿Qué emoción auténtica palpitó en las aburridas sesiones representando una rebeldía agotada? Nada de esto ha quedado en esa prosa de gurú criollo. Es entonces su espectro el que vive aún y el que se dimensiona como imagen de vida de alguien que supo incitar algunos versos notables de sus discípulos, alguna novela importante como “Amor en Grupo”. El inolvidable, gracias a esa secreta y firme admiración que guardan los seres normales hacia aquellos que fueron capaces de romper amarras con todo, de abandonar el suelo de la hipocresía provinciana para definirse sin éxito alguno en un imposible.

 

Fundador del Nadaísmo

 

Gonzalo Arango nació en Andes (Antioquia) el 18 de enero de 1931 y murió en Tocancipá (Cundinamarca) el 25 de septiembre de 1976. Terminó bachillerato en el Liceo Antioqueño donde comenzó a leer literatura existencialista. Estudió tres años de Derecho en la Universidad de Antioquia. Se recluyó en el campo con el propósito de hacerse escritor, salió del encierro en 1953 y en 1955 escribió sus primeros artículos como comentarista literario para EL COLOMBIANO de Medellín. En 1957 se trasladó a Cali donde ideó el Nadaísmo, cuyo Manifiesto fue lanzado en 1958, movimiento en el que militó hasta 1967. Poeta y excelente cronista, colaboró para la Nueva Prensa entre 1963 y 1964, luego para Cromos entre 1966 y 1967 y para El TIEMPO entre 1968 y 1969. Sus últimos años los compartió con la cantante inglesa Angelita, empeñado en establecer una comuna de artistas y poetas en Providencia. Obras: “Nada bajo el cielorraso y 'HKLLL' (teatro), “Sexo y saxofón” (cuentos), “Los ratones van al infierno”, “La consagración de la nada” (teatro), “Prosas para leer en la silla eléctrica”. Se editó, en Buenos Aires en 1985, una recopilación de su obra, “Obra negra”. 

 

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El acervo general de la Banda Hispánica fue creado en enero de 2001 para atender a una necesidad de concentrar en un mismo sitio informaciones acerca de la poesía de lengua española. El acervo contiene ensayos, reseñas, declaraciones, entrevistas, datos bibliográficos y poemas, reuniendo autores de distintas generaciones y tendencias, inclusive inéditos en términos de mercado editorial impreso. Aquellos poetas que deseen participar deben remitir a la coordinación general del Proyecto Editorial Banda Hispánica sus datos biobibliográficos, selección de 10 poemas y respuesta al cuestionario abajo:

1. ¿Cuáles son tus afinidades estéticas con otros poetas hispanoamericanos?

2. ¿Cuáles son las contribuciones esenciales que existen en la poesía que se hace en tu país que deberían tener repercusión o reconocimiento internacional?

3. ¿Qué impide una existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman Hispanoamérica?

Todo este material debe ser encaminado en un único archivo en formato word, para el siguiente email: bandahispanica@gmail.com. Agradecemos también el envío de textos críticos y libros de poesía, así como material periodístico sobre el mismo tema. El acervo general de la Banda Hispánica es una fuente de informaciones que refleja, sobre todo, la generosidad amplia de todos aquellos que de ella participan.

Acompañamiento general de traducción y revisión a cargo de Gladys Mendía y Floriano Martins.

Abraxas

Jornal de Poesia (Brasil) La Otra (México) Matérika (Costa Rica) Blanco Móvil (México) Revista TriploV de Artes, Religiões e Ciências (Portugal, Brasil)

 

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Ficha Técnica

Projeto Editorial Banda Hispânica
Janeiro de 2010 | Fortaleza, Ceará - Brasil
Coordenação geral & concepção gráfica: Floriano Martins.
Direção geral do Jornal de Poesia: Soares Feitosa.
Projetos associados: La Cabra Ediciones (México) | Ediciones Andrómeda (Costa Rica) | Revista Blanco Móvil (México) | Triplov (Portugal).
Cumplicidade expressa: Alfonso Peña, Eduardo Mosches, Gladys Mendía, José Ángel Leyva, Maria Estela Guedes, Maria Luisa Passarge, Soares Feitosa e Socorro Nunes.
Projeto original criado em janeiro de 2001.
Contato: Floriano Martins bandahispanica@gmail.com | floriano.agulha@gmail.com.
As quatro sessões que integram este Projeto Editorial - Banda Hispânica, Coleção de Areia, Agulha Hispânica e Memória Radiante - possuem regras próprias de conformidade com o que está expresso no portal de cada uma delas.
Agradecemos a todos pela presença diversa e ampla difusão.