P R O J E T O   E D I T O R I A L   B A N D A   H I S P Â N I C A

 

 

J O R N A L   D E   P O E S I A   |   F O R T A L E Z A l C E A R Á l B R A S I L
COORDENAÇÃO EDITORIAL   |   FLORIANO MARTINS
2001 - 2010
 

 

 

 

AGULHA HISPÂNICA | REVISTA DE CULTURA | 06

Joaquín Beleño

La justicia: una lectura desde las novelas de Joaquín Beleño | Yasmina Mendieta | Ensayo

El título, ese desplazamiento donde una parte anuncia al todo, la referencia a las novelas de Joaquín Beleño, presenta de qué trata este ensayo. En La Estructura Ausente: Introducción a La Semiótica, de Umberto Eco, la teoría del efecto literario sitúa al lector en el centro del análisis. No se trata de saber si se recibe bien o si hay fallas en la transmisión, sino el preguntarse sobre la reconstrucción, en todo caso el punto es la co-construcción por parte del lector. Porque la experiencia colectiva sigue el discurso dominante, sólo reproducen indicadores que se limitan al contexto y según el modo hegemónico. En el caso de las novelas de Joaquín Beleño, al revisar las interpretaciones sólo se transmitía como lectura preferida el ámbito reivindicativo y de afirmación de la soberanía popular o su visión particular del período de la explotación norteamericana a los panameños en los trabajos de protección del Canal de Panamá.

Para Umberto Eco, durante la interpretación de la producción literaria, es significativo el efecto que produce un mensaje en el lector, cuya función es la de desbloquear los cerrojos de una perspectiva inculcada. Es decir, la teoría de la recepción establece que hay casi siempre muchas lecturas posibles, y esto no sólo si se pasa de un lector a otro, sino que también, algunas veces, en el interior de cada lector hay varias reservas de lectura, según el número de saberes de los que dispone. Por eso, a través de este centauro de los géneros, mitad ciencia y mitad literatura, el ensayo La justicia: una lectura desde las novelas de Joaquín Beleño, se intenta manifestar que la interacción de categorías lógicas, ontológicas, utópicas y antropológicas puestas en juego por la imaginación del escritor Joaquín Beleño para hablar de la justicia, inscribe el rasgo diferencial de las novelas del escritor.

Pocos conceptos vivifican tanto impacto en lo valorado por las personas como la justicia. Pero, ¿qué es la Justicia? ¿La primera de las cualidades de las instituciones políticas y sociales? Son preguntas por las que es preciso afanarse una y otra vez y que nunca quedan planteadas y contestadas de una vez por todas. Por eso, llegados a este punto, tampoco se puede dar una respuesta en sentido estricto, sino más bien invitar a seguir caminando con esta pregunta, caminando a lo largo de la historia del pensamiento.

 En sociedades con individualismo posesivo, la vida cívica se debilita y sólo queda la crisis. Si la sociedad civil es un lugar de egoísmos en conflicto, desde el exordio de La ley, ya Frederic Bastiat alerta sobre la presencia de la ¡Ley pervertida! ¡Ley convertida en instrumento de todas las codicias, en lugar de frenar las codicias!  Por otro lado, tomando las teorías del contrato como base (la teoría de Hobbes, la teoría de Rousseau), las teorías del contrato han plasmado lo que es la sociedad civil. Y la sociedad civil es aquel lugar en el que cada cual, buscando su interés egoísta, apela de alguna manera a la generalidad, aunque lo haga en su propio beneficio, porque en la sociedad civil cada cual es fin para sí mismo y los demás no son nada para él.

Luisa RichterA fin de cuentas, lo que afirma la lógica del contrato es que se sella el pacto por el interés egoísta o para satisfacer los apetitos de poder. Siendo así, sólo interesa la ley en esa medida. En Flor de Banana (Noche de fruta) se expone que el poder neocolonialista cuenta con la complicidad de las autoridades panameñas, sometidas al imperialismo yanqui. El siguiente fragmento con énfasis en la función poética del lenguaje confirma que una trama de las relaciones en un espacio de contingencias. Veamos la cita:

 

Pero esa misma generación que en un momento crucial se creyó con el derecho de humillar a todos, pronto se quebró ante la vida y sus múltiples intereses. El hogar con sus nuevos problemas; la competencia como profesionales; la traición de altos cabecillas que se entregaron en manos de los oligarcas sin conciencia que dominaban el país; el deseo de ocupar altas posiciones en los estadios políticos y administrativos del gobierno, hicieron derrumbar toda la gallardía y soberbia de la generación de la post-guerra que se desplomó víctima de sus propias contradicciones…

Denisse Dresser hace un llamado a la superación de las intermitencias, sugiere que hay realidades en las cuales se necesita lo que otras personas pueden ofrecer.  Y se intenta tomar lo ofrecido, como es obvio, mediante la lógica del cuidado o alianza. Porque la consecuencia del dominio micro-colectivo es un país poblado por personas forzadas a diluir la esperanza de movilidad social. No entra en el sistema social del Intercambio Infinito; y es, en el peor de los casos, condenado a la invisibilidad, en el mejor, a ser objeto de beneficencia, pero no de reconocimiento en su profunda dignidad.

En la novela Flor de Banana (Noche fe Fruta), la determinación de la función fática se realiza al localizar el eje del análisis, es decir, se identifica el signo de exclamación (¡ !) en la novela, este es el medio utilizado para establecer el contacto entre emisor y receptor cuando la comunicación está verificándose. Se trata de una función transmitiva-integradora, pues esta función genera contacto justo cuando en el movimiento social, con la participación de la multitud, se fueron elaborando sus demandas, encontrando formas de acción para expresarlas hasta constituirse en sujeto colectivo.

Véase la siguiente cita de Flor de Banana (Noche de Fruta):

 

La multitud se puso en marcha y tomaron rumbo a la línea. Cuando pasaron frente a la casa del mandador de Teca se repitieron los gritos.

¡Abajo los mandadores! ¡Queremos mejor trato! ¡Criminales!...

Esta perspectiva del autor/narrador, mediante la cual Beleño se vale del sistema simbólico llamado literatura para dirigirse al lector, permite comprender la representación de los movimientos sociales, ya que una conciencia/voz construye la narración para representar que los movimientos sociales no son puntos fijos de la sociedad con una lógica lineal cotidiana; sino que, por el contrario, afirman la lógica del cuidado o alianza social que está sujeta a un interés coyuntural, el cual se hace y rehace de múltiples formas.

Los trabajos de Habermas llevan a reclamar que cada sector haga su tarea, para que no suceda en espiral lo que ocurre con el sector político y el sector económico, que uno busca votos, y el otro busca dinero, realizado por aquellos infames que viven las lógicas diferenciadas: sustituyen la lógica de la solidaridad, por la lógica ansiosa del aferrar y del actuar por su cuenta. Por lo tanto, el individualismo que vacía el hecho social de la solidaridad emancipadora, disuelve paulatinamente todo lazo social. De manera que, la sociedad se fragmenta haciendo cada vez más difícil que cada sector asuma su protagonismo.

En otra de las producciones literarias de Joaquín Beleño, la novela Gamboa Road Gang o Los Forzados de Gamboa (1959) hay un desarrollo horizontal que se acerca progresivamente hacia el final, cuando Arthur Ryams (Atá) muere a manos de sus guardianes. La narración tiene como telón de fondo denunciar una faceta de la acción imperialista norteamericana: la justicia norteamericana aplicada en territorio panameño, vista sobre la base de un castigo impuesto a un negro por un delito que no llegó a comprobarse, ni siquiera se presentó la reconsideración del caso por el gobierno de la República de Panamá.

Ahora bien, ha prevalecido el individualismo incluso en los derechos de la sociedad, ya que se plasma en la Declaración de Derechos Humanos: todo ser humano tiene derecho a la vida. Todo ser humano tiene derecho, pero siempre es un individuo con sus derechos y la teoría de la justicia está establecida sobre esta base.

Aquí se atiende la confirmación de la función metalingüística, pues el lenguaje se orienta hacia verificación del sentido. El eje para el análisis está basado en la localización de palabra es, seguidamente se interpreta el concepto definido en el fragmento de la novela. Tenemos como ejemplo esta cita de Gamboa Road Gang o Los Forzados de Gamboa (1959:212), ya que el narrador contrasta el sentido de la carretera de acceso hacia la ciudad para los que gozan del poder de participar en la vida social y, sobre todo, para los que están como Arthur Ryams (Atá), injustamente privados de libertad:  

 

Unos creen que aquella cinta de piedra y cemento es la imagen del progreso por donde pasa la cuchilla y el tractor; los trailer y los tanques de gasolina. Para mí es la despedida. Es el partir. Es la civilización a la orilla de la selva…La carretera es la fuga, es la huida. Allá donde acaba su cinta negra de eterno luto está la libertad.

Entonces, tenemos a las novelas de Beleño revelando que al sector político le corresponde la tarea de hacer justicia en una sociedad; El reconocimiento es entonces la fuente de exigencias de justicia y obligaciones, sin las que una vida no es digna de ser vivida. Otro sector que precisa la narrativa de Beleño es el sector social, éste es el sector de los ciudadanos y le corresponde la tarea de la solidaridad y de la denuncia cuando los demás sectores no cumplen su función.

Dado que, un corpus literario puede ser sometido a diversos tipos de análisis, que van desde el sondeo de unidades hasta el descubrimiento de las relaciones entre la producción literaria y la sociedad; entonces, como conjunto en esta parte del estudio de las novelas de Joaquín Beleño, se integran también lo ontológico y lo utópico. El texto literario cuenta con varias vías para el conocimiento, un modo de recuperar el ser. En ese sentido, Felipe Martínez Marzoa (1996:129), en la publicación Ser y diálogo, sostiene que cuando en los diversos diálogos surge la pregunta ¿qué es…? (la valentía, la justicia, etc.) se realiza una pregunta ontológica. Y se reflexiona sobre el problema de la elección de la ontología al interrogarse por el ser. Por eso, J. R. Jauss estima al arte, específicamente a los géneros literarios, como punto de partida para comprender la realidad, para llegar al ser; y si esto es así, las letras son el origen ontológico del mundo.

 Así, en el análisis de la narrativa de Beleño, el núcleo de la investigación es el reconocimiento de que se asiste a la utopía de la apertura del pensamiento, para que se pueda hablar de justicia. Son importantes las palabras de Eduardo Galeano (1993:310), quien al referirse a la utopía señala: ella está en el horizonte … Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.

En La ética de la sociedad civil, para Adela Cortina una cosa es creer en que la historia marcha en la línea de un progreso indefinido; otra, actuar con voluntad de progreso o, lo que es idéntico, con intención progresista. Asumida, pues, esta intención se pregunta: ¿qué realidades de nuestro presente urge potenciar para ir marcando una dirección de progreso? Dos le parecen centrales, sin perjuicio de que otras también lo sean: el surgimiento de un nuevo modo de articular la relación entre sociedad civil y Estado, que intenta reconocer el protagonismo que le corresponde, y el irrenunciable empeño por satisfacer las exigencias de justicia que se esforzaba en llevar el Estado del bienestar en una noción de ciudadanía plena.

Luisa RichterEn la teoría literaria, el concepto actante es una forma de ser y de estar en la novela. El nivel de análisis del personaje en cuanto actante ya no se considera como un simulacro de la persona ni para caracterizar los rasgos más presentes en los personajes, sino como un elemento válido por el lugar que ocupa en la narración, así como por su contribución para su avance. Aparecen los patrones de lectura, para después re-construir una interpretación sustentada en los elementos encontrados.

A pesar de la proyección que ha tenido el modelo actancial, éste también ha sido objeto de críticas que han cuestionado su eficacia. Así, el actante sólo es observado como concepto operacional en el relato, sin que se tenga en cuenta su frecuencia en el discurso o el papel actorial, es decir, se le despoja de su individualidad (el personaje como persona) y se le reduce a oposiciones actanciales.

Ahora bien, las funciones son intercambiables dependiendo de la acción que distinga al actante. De lo que se trata es que cada actante puede considerarse sujeto principal, con lo cual la situación del resto de actantes es relativa y depende del enfoque que tomemos para el análisis. El antagonista puede verse como sujeto y el sujeto como antagonista según la focalización que se aplique al esquema. Entonces:

Un mismo actor puede ocupar varias posiciones actanciales.

Por lo tanto, las acciones son manifestaciones de un actante. Los actantes se definen en la narración, según su tipo de intervención, es decir, por el papel que representan según la esfera de acción en que participan. La más importante relación se da entre el actante que persigue un objetivo y el objetivo mismo, que es una relación comparable a la que existe entre sujeto y complemento directo en la oración. Trazaré así las secuencias, base de una clasificación de los roles asumidos en la narración. En este análisis actancial de las novelas de Beleño, consideraré la acción desde la perspectiva del narrador y las estructuras actanciales estarán registradas en los cuadros Nº 1 y Nº 2.

 CUADRO Nº 1
ESTRUCTURA ACTANCIAL DE LUNA VERDE

 

ACTANTE

EJE

PAPEL O ROL

SUJETO

EJE  DEL DESEO

Es quien se organiza en la búsqueda de un objeto deseado o temido

OBJETO

EJE DEL DESEO

Es lo deseado por el sujeto (deseo o realización)

DESTINADOR

EJE  DE LA COMUNICACIÓN

Valor que impulsa al sujeto a alcanzar el objeto

DESTINATARIO

EJE  DE LA COMUNICACIÓN

Es quien se beneficia con la acción

AYUDANTE

EJE DE LA PARTICIPACIÓN

Es la persona u objeto que auxilia al sujeto para alcanzar su destino

OPONENTE

EJE  DE LA PARTICIPACIÓN

Es la persona u objeto que obstaculiza la acción del sujeto

HÉROE

SUJETO

Narrador en LUNA VERDE

LO DESEADO

OBJETO

Disolver el conflicto de la ausencia de justicia

LEGITIMACIÓN

DESTINADOR

La identificación con la lucha de Ramón de Roquebert por instaurar la justicia

BENEFICIARIO

DESTINATARIO

Lector

AYUDANTE

AYUDANTE

Movimiento a favor de la restauración de la justicia con el pueblo herido

AGRESOR

OPONENTE

Mal uso del poder

 

 

 

 

 

 

 

El Actante – Sujeto produce el discurso, inscribiéndolo en las normas de la institución literaria, con una narración en primera persona en donde las acciones ofrecen un significado sin actualizar, es decir, se puede pasar de una imposibilidad a una posibilidad, que conlleva ausencia y luego el deseo de recuperación de la justicia. Las oraciones revelan al lector el criterio del Actante – Sujeto en Luna Verde:

 

confieso que me he sentido tan culpable como si fuera protagonista. Estoy seguro que Uba y Lola siguen viviendo la miseria de los barrios proletarios y que el hijo de Sisson rodará su esperanza por las aceras contagiosas del Chorrillo.¿Qué será de la vida de María de los Ángeles, doña Hilda, René Conquista, Kupka, Sisson y Chati el lanchero? Todas estas vidas se han oscurecido al cerrarse para siempre los límpidos ojos de Ramón, cegados ya una vez con el resplandor brillante de Milla Cuatro. Con su muerte concluye su diario…

Por otro lado, el Actante – Objeto representa lo que busca el Actante – Sujeto, en Luna Verde es el deseo de un valor de la convivencia social, es decir, el anhelo de disolver el conflicto de la ausencia de justicia. Así, a través de un discurso que se advierte como autodirigido, la palabra de Ramón de Roquebert se halla envuelta en la palabra del Actante – Objeto. Adviértase lo dicho en la siguiente cita de Luna Verde:  

 

Fríamente entre la candelada, insensible a todo, contemplo la escena final. Antes de retirarme me dirijo a Dios en una oración que el recuerdo me ha perdonado.

Señor Dios que estás aquí conmigo y que no necesitas saber las cosas que yo te pueda explicar, hazme ver las cosas con la luz de tu entendimiento y dame fuerza para cruzar toda esa misteriosa decadencia de mi vida y de los que conmigo sufren. Tú has visto la injusticia. Yo quiero agradecerte que me indiques el rumbo que debe seguir un hombre para ser libre y feliz. Acepta esta ofrenda en donde quemo el crimen y la humillación. Perdona a todos los hombres que como yo, han sufrido y no encuentran su camino. Dame un poco de esa visión para comprender el mundo en que vivo. Para ser yo mismo y para lograr que los demás sean iguales a mí. Así sea…

 Por lo tanto, la palabra de Ramón de Roquebert asume la forma de expresión prolongada, revelando las fluctuaciones de su mente, que oscila entre reflexionar para sí (entre la candelada… contemplo la escena final…) y apelar a condiciones de justicia.

 La teoría propuesta por Rawls, consiste en la repartición del honor, de la riqueza y de otros bienes divisibles entre los miembros de la comunidad, en donde a cada uno deberá tocarle de todo aquello una porción correspondiente a su mérito o dignidad.

Habrá que encontrarse la proporción entre el valor de las cosas y el mérito personal, observando en dicha fórmula una igualdad que no podrá ser aritmética, sino proporcional, surgiendo la pregunta obligada: ¿Cada uno no recibe lo contrario a lo suyo si pertenece a una sociedad desigual? Es decir, donde en nombre de la política social, la política pública pretende, ya no proveer el bienestar individual, sino dar los elementos para la elección individual.

Aunque no hay salidas fáciles, el Actante – Objeto apela a un verdadero Estado de Derecho, en un contexto económico-político que ayude a cerrar la pinza de la autodeterminación individual.

En Luna Verde, el nivel de la superficie del Actante – Destinador parte de un nombre propio que no tiene historia. Ramón de Roquebert. A lo largo de la narración de Luna Verde, ese nombre se va cargando progresivamente de sentido, Ramón de Roquebert es panameño = busca una oportunidad laboral en los trabajos de defensa y protección del Canal. Así, en Luna Verde el Actante – Destinador irá acumulando una historia, debido a las marcas que irá dejando su relación con los otros actantes del relato y con las acciones que realice (Nivel de manifestación) Ramón de Roquebert recobra sus valores y muere el 12 de diciembre de 1947, en la búsqueda de que reine la justicia con el pobre.

El Actante – Oponente en Luna Verde es el elemento que pone obstáculos en el tejido narrativo. Así, la novela Luna Verde comunica el obstáculo planteado por Jeffrey Alexander, pues el aparente consenso que existe es, en todo caso, una cubierta superficial de la dominación y

el conflicto reprimido, que prolonga una falsa conciencia de bienestar material en la población. Lo comprobamos en las siguientes líneas de Luna Verde (1950:161):

 

—Ahora no se trata de sembrar ni de engordar. Estamos en guerra. ¡Usted lo sabe! La seguridad del país reside en que el canal tenga una verdadera defensa. Los Estados Unidos nos han pedido estas tierras para construir muchas cosas por aquí, como club de oficiales, campamentos, muelles y un aeropuerto. Todo para la seguridad del canal; para que no puedan destruirlo y los barcos sigan cruzando de un mar a otro. Esto le conviene a usted y a todos los ríohateños porque donde llega el gringo, llega la plata...

Según Jeffrey Alexander el individuo simplemente no se cuestiona sus creencias y formas de pensar. Por lo tanto, los individuos reproducen a la sociedad al traducir el ambiente social existente en un micro ámbito (Macro en lo individual). La siguiente cita de Luna Verde (1950:162), manifiesta otra acción realizada por el Actante – Oponente:

 

Todos los pequeños propietarios de tierra desfilan enfrente de mi casa. La tierra ya no es de ellos. Un gobierno se las da; el otro gobierno se las quita para arrendárselas a los gringos. Con tanto hombre manso que pasa llorando su pena, el Winchester que guinda en la cocina no sirve para nada…

La novela Luna Verde como punto de partida para comprender la realidad, para llegar al ser, hace previsible que el hombre es social debido a su imperfección. Por esta imperfección los hombres necesitan ayudarse unos a otros. De allí que el efecto del Actante – Ayudante sea de fuerza, animación, impetuosidad, ya que representa la colaboración para que el sujeto logre su objetivo en un movimiento a favor de la restauración de la justicia con el pueblo herido. Veamos las siguientes líneas de Luna Verde:

 

Sacaron las brillantes banderas tricolor. Templaron el sonoro cuero de los tambores y los tamboriles. Ondearon las triangulares insignias de las facultades universitarias y las festoneadas bandererías de los institutos y liceístas. Cornetas manchadas de pátina estremecieron con vibrar metálico, la cortina del aire suave de diciembre. Alegres dianas incendiaron la escuela en explosiones azules y rojas de los cartelones…

El sujeto de la enunciación de Luna Verde se preocupa por enviarle señales al lector o por presentar la exposición de los datos para la interpretación de la narración. De esa forma se traza el rol del Actante – Destinatario, quien amplía el mundo a través del lenguaje. Más adelante se produce un efecto de plenitud cuando logra más información acerca del movimiento de reivindicación.

En el Actante – Ayudante se percibe la solidaridad emancipadora, la cual es la posibilidad de superación de las circunstancias que imposibilitan el diálogo, durante la relación entre sujetos bajo condiciones de dominio. Véase la siguiente cita de Luna Verde (1950:391):

 

Los obreros vecinos de la construcción intervinieron indignados. Ya no era posible contener la oleada humana…

De modo que, en la secuencia narrativa de la novela Luna Verde se da un cambio de conciencia percibido en el Actante – Ayudante. E incluso se revela cuál es el criterio o la intención hasta que la acción se convierte en el rechazo del convenio Filós-Hines. En suma, el Actante – Ayudante en Luna Verde asume diversos criterios sobre cómo desear, luchar y participar:

 

Oradores surgidos de todas las escuelas se levantaron en el kiosko de Catedral para pedir a todos los hombres libres del país que rechazaran el convenio Filós-Hines…

 Beleño, hombre de letras dedicó gran parte de su vida a fomentar ideas acerca de la soberanía, recoge el tema, no sólo con arte verbal, sino también con habilidad y realismo para manifestar los hechos contra el Tratado Filós-Hines, firmado el 10 de diciembre de 1947, con el cual se justificaban las bases militares en Panamá, a pesar de que la Segunda Guerra Mundial había finalizado en 1945.

El historiador Celestino Arauz compiló los acontecimientos del repudio al convenio Filós-Hines, los cuales terminaron en violencia, pero las posibilidades de redención no se agotaron nunca, la Asamblea Nacional discutió el Convenio Filós-Hines el 22 de diciembre de 1947 y las tropas de las bases militares tuvieron que acantonarse en la Zona del Canal.

La forma de representarse la obra en la conciencia lectora establece la función de un determinado segmento narrativo. Joaquín Beleño reconoce el valor de la participación de los ciudadanos así como de su consecuente incidencia en la construcción y definición del orden. Habermas señaló que cuando falla la dominación se disuelve el lazo social y emerge la demanda social de legitimidad de la gestión pública. Lo indicado se amplía en el estudio de Jeffrey Alexander y corresponde a la postura tres (3) de la teoría sociológica (macro – macro), denominada Macro en lo colectivo, según la cual los individuos socializados re-crean la sociedad como una fuerza colectiva mediante actos contingentes de libertad.

CUADRO Nº 2
ESTRUCTURA ACTANCIAL DE CURUNDÚ

 

HÉROE

SUJETO

Narrador en Curundú

LO DESEADO

OBJETO

Denunciar que el sentido del bien común está secuestrado

LEGITIMACIÓN

DESTINADOR

Compromiso con la divulgación de que los políticos no deben dejar solo a nadie con su miseria

BENEFICIARIO

DESTINATARIO

Lector

AYUDANTE

AYUDANTE

Interés de Rubén Galván por la justicia cuando se ve afectado

AGRESOR

OPONENTE

Mal uso del poder

 

 

 

 

El Actante – Sujeto de la novela Curundú devalúa el presente y dota de valor el futuro con el anuncio de la comisión de un desalojo autorizado por la Alcaldía, que deben cumplir Julio Quintana, el Fulo Alejandro, El Pato Revello, Lobo Guerrero, el rubicundo duendecito de Bogotá y el muchacho de las maneras contradictorias.

El Actante – Sujeto  nos lleva, periodísticamente, a la crónica de sucesos. Fruto de la libre imaginación y la creatividad del escritor, se convierte la denuncia de la indolencia ante la miseria. Revelación bajo la responsabilidad del novelista. Hecho que termina en el crimen de Rubén Galván:

 

– ¡ Lárguense de aquí, esclavos del Fulo Alejandro y del gringo Corbata!

 – Oye chiquillo – dijo el Fulo Alejandro indeciso – no es contigo con quien queremos entendernos… es con el que está allá adentro.

 – ¡Entra a buscarlo! …

El Actante – Sujeto proporciona indicios de que a Pedro Juan ni siquiera le presentaron una opción válida para gozar de una existencia en plenitud, se debatía entre:

- La moral, ya que tiene muchas barreras para su aplicación en la esfera pública;

- Y la conducta en el plano privado, porque aparece cada vez más como algo arbitrario, dependiente de la elección o del sentimiento del sujeto.

Luisa RichterEl Actante – Destinador atestigua en Curudú que los políticos no debían dejar solo con su miseria a Pedro Juan, aunque no era consciente de sus derechos, requería una promoción humana y su liberación integral, superando los esquemas meramente asistencialistas y paternalistas:

 

También estaba inquieto por la flaca narizona que iba todos los domingos a decirle que se fuera de su propia tierra y a ofrecerle un peso plata por cada frutal sembrado en la finca. Pedro Juan pensaba que esa aristocrática y narizona señora era de una generosidad cruel… su propia madre le recomendó que hablara con un notario, de un nombre tan lejano que ya se le había olvidado por completo y aún le pareció que en caso de que viniera ese polvoriento notario de los recuerdos colombianos de su madre, en nada lo remediaría, ya que sólo enfrentándose a la realidad, defendiendo las tierras que le dejara ella, podría defender su derecho asentado sobre aquella tierra…

La teoría de Ronald Dworkin plantea un desafío, trata de suscitar cuál es la posición de la eficiencia en la idea de justicia con el apoyo al que no es consciente de sus derechos. Fundamentación que, como señalé con anterioridad, sólo se podría hallar en el concepto de bien humano compartido y alcanzable en una sociedad.

Precisamente, por el aliento de la experiencia de sentir que ha recibido el apoyo de otro, el ser humano se ve impulsado a contribuir a la formación de sociedades justas, generándose la utopía en marcha del anhelo de que todos reciban lo necesario para vivir según su propia dignidad de hombres y donde la justicia sea vivificada.

Llegados a este punto, es preciso destacar que en la publicación Los usos de la diversidad, Clifford Geertz señala la importancia de la producción literaria como fuente para la antropología, en el sentido de ofrecer datos elaborados, traducidos por un autor que en su libertad creativa presenta las relaciones verbales, descripciones acerca de los comportamientos no verbales, las ideas, la motivación, el origen e incluso la puntuación empleada para dar mayor carácter de vida real a la producción literaria.

 Además, Clifford Geertz declaró que la cultura es la red de sentidos con que le damos significados a los eventos de la vida. Por lo señalado, Geertz advierte que es necesario refocalizar la atención, para captar no sólo la imagen del universo que nos rodea y reglamenta, sino también para captar aquello a lo que no podemos sumarnos, pero que puede hacerse más convivible. Agrega Geertz que en el fortalecimiento del poder para captar lo existente es donde está la importancia del estudio de la diversidad cultural. Y las novelas de Joaquín Beleño serán las que nos capaciten para hilvanar una serie de informaciones, aunque pueden parecer sueltas en las novelas, sin embargo una vez reunidas ofrecen una reconstrucción cultural.

Toda cultura se manifiesta en una sociedad, esto supone considerar su sentido sociológico, es decir, el conocimiento que se posee acerca del mundo. Sus principales características fueron trazadas por Emilo Durkheim. Ningún hecho por ser anónimo viene de la nada, el portador es el informante, que muchas veces se clasifica de autor porque todo portador es, en parte, también creador cuando a lo que recibe como herencia le añade modificaciones a lo largo del tiempo.

Así, en el plano de la recepción, las textualidades antropológicas de corte hermenéutico son creídas porque hay la certeza de la existencia del dolor, aún más, cuando el sufrimiento llega a ser, en última instancia, dolor colectivo, Emilio Durkheim lo llamó anomia. Relacionándolo con el momento en el que los vínculos sociales se debilitan y la sociedad pierde su fuerza para integrar y regular adecuadamente a los individuos. Cuando ya se dispersan los coparticipantes de un proyecto social, provocada la fragmentación, se cae en una situación de anomia, esto se convierte en uno de los elementos de la sociedad.

Entonces, en La División del Trabajo Social y El Suicidio, Durkheim ha admitido la existencia de la imposibilidad del consenso social, se puede ejemplificar con el problema de que no hay mecanismos de rendición de cuentas en la Asamblea Nacional, ya que no hay capacidad de sanción. Frederic Bastiat afianza que las leyes no contemplan sanciones, o es prácticamente imposible la sanción, porque la ley no se mantiene dentro de su función legítima. Ello conduce a derivar erróneamente toda justicia de la ley. Se dedican a aniquilar la justicia, en nombre de que la ley es justa por el solo hecho de ser ley.

 Por lo tanto, vemos que el desarrollo de un análisis antropológico hermenéutico supone un estudio interdisciplinar, considerando a la literatura como una fuente de documentación para el análisis de una cultura con sus comportamientos o rituales y mundo de las ideas.

 La reflexión sobre el lenguaje para la construcción de los rituales verbales puede abordarse en múltiples posibilidades: desde el procedimiento que va de la palabra al cuerpo narrativo o desde la imagen capaz de fundir lo exterior con lo interior no nombrado, hasta la concepción de la novela en la que el sujeto creador entrega ese mundo que cobra vida propia.

Ahora bien, la investigación antropológica literaria se hace emocionalmente aceptable, al establecer, desde ese ritual verbal, que representa esa irrenunciable referencia a la experiencia de la realidad cultural. Por ello, Geertz, afirmaba que la antropología está mucho más del lado de los discursos literarios que de los científicos. Ahí está, precisamente, la riqueza infinita de la condición humana, la justificación de la variedad y la legitimación de las diferencias culturales.

 Uno de los efectos más atractivos de la recepción literaria está en la identificación del intertexto de la obra; ya que motiva la interpretación. Para Helena Beristáin la intertextualidad es el conjunto de la unidades de la lengua que puede hacernos rememorar temas o expresiones, pues otros textos entran en un nuevo texto, ya sea parcial o totalmente. Beleño emplea el intertexto como mecanismo de ensamblaje, como estrategia de conexión de la novela a las formas de cultura de una época, mediante la reiteración de citas e imágenes y todo un catálogo de manifestaciones que vinculan el universo de las novelas con lo cultural.

 Hay intertexto en la relación que mantienen entre sí las novelas de Joaquín Beleño, en las correspondencias re-creadas entre las novelas, pues permiten observar y caracterizar la presencia de las posibles alusiones, semejanzas, contrastes, etc., a través de la identificación de unos procedimientos concretos: el retorno de sujetos, el retorno de imágenes, la autocita.

 En ese sentido Michel Foucault concibe que la producción literaria como un sistema de redes, como muestra de las referencias compartidas entre autor/novela/lector, en un todo coherente gracias a un conjunto de estrategias. Por lo tanto, ilustraré la interpretación, mediante el uso de una de las pulsiones de vida que aparecen en las novelas de Beleño: las diversas voces, las cuales es preciso sacarlas de la bruma. El escritor registra actos de habla como si fueran realizados por alguien; porque, como señaló Van Dijk los actos de habla son inconfundibles, la polifonía es la característica principal. Ahora bien, pocas cosas habrá más representativas de un modo cultural que las obras escritas de sus literatos.

Las novelas de Joaquín Beleño constituyen un mundo literario en el que se hace un diagnóstico de la sociedad panameña (extensible a casos similares), se identifican algunos de sus males. Su trabajo literario refleja la angustia existencial de generaciones enteras que fueron aplacadas por un poder, vaciándolas espiritualmente, impidiéndoles pensar por sí mismas y doblegándolas a sistemas sociales corruptos, racistas, injustos y oportunistas.

En las novelas de Joaquín Beleño, existe una imagen de la vida a partir del retorno al sujeto durante la exposición de cómo suceden las experiencias cotidianas. Este intertexto es un campo magnético creado, que se basa en el contrapunto, cuando se dan cita las voces que plantean de modo diferente el mismo tema.

Al abordar el repertorio de emociones, se revela en Luna Verde a través de las voces de Ramón y Conchita, que el fracaso y la infelicidad no son el resultado de los infortunios de la vida sino de la inercia, la resignación y el escepticismo: la recesión espiritual doblegada a las condiciones externas:

 

- ¿Y por acá qué hay? Veo mucho gringo, mucho movimiento de plata. Ahora hay más cantinas que casas.

Hemos quedado igualito que en Panamá. Parece. que hay mucho trabajo y mucha plata.

- Bastante sí que hubo. Pero ya los gringos están que botan a la gente. No quieren más trabajadores. 

Detrás de cada expresión y de cada término se esconden un contenido, un sentimiento, una motivación, un propósito y una estrategia, que nos orientan hacia un determinado modo de pensar. Son también la prolongación de los valores, que cada uno revela en sus relaciones con los demás, surge el problema de aislar la situación específica, si las acciones individuales contribuyen o no al óptimo social. 

Luisa RichterEntonces, para Ronald Dworkin en este punto aparece la responsabilidad individual. La siguiente cita de la novela Flor de banana (Noche de Fruta) permite considerar que el funcionamiento óptimo del sistema descansa en la posibilidad de que nadie conoce mejor que el propio individuo qué es lo bueno para sí mismo, es decir, se motiva en la idea de que la gente es responsable por sus preferencias en la medida en que se identifica y está a gusto con ellas:

 

En la cantina La flor del banano hay movimiento de maracas. Es un salón muy grande. Un largo mostrador. En los otros salones de la cantina no caben las sillas y las mesas para los clientes.

- ¿Usted ve a ese hombre…?

- Parece un fantasma… ¿Quién es…?

- Es Tadeo. Lo conocí desde que era muy niño. Y no ha cambiado en nada.

Igual que retornan sujetos, lo mismo sucede con determinadas imágenes que además ofrecen una particularidad: trascienden el marco de referencia de cada universo narrativo, de modo que la misma imagen, parece ser más bien un caso de exploración exhaustiva de elementos estilísticos afortunados. Joaquín Beleño se vale de la epífora o figura de repetición intermitente. Se trata de la estrategia retórica para la construcción de períodos que en posición inicial da un carácter dinámico, de impulsora de la frase. Al prolongarse la epífora adquiere el efecto de letanía.

Así, Beleño preludia en su novela Luna Verde la plaga que caerá sobre Hispanoamérica, sin embargo no es que se quieran resumir las latitudes, más bien se está doliendo de las latitudes:

 

Tú, mar, serás el dueño, y la sal de tu sangre disolverá la materia del pasado que irá a consolar los pies humedecidos de otros niños en arenales lejanos. Tú, mar, reinarás y altanero llevarás en tus hombros, los hombres disueltos en tus aguas, cargando nuevos barcos sin banderas, sin himnos nacionales, ni escudos, ni patrias, ni águilas solitarias. Tú, mar, reinarás. Reinarás.

 La novela Flor de Banana (Noche de Fruta) conduce a reflexiones sobre imágenes morales, donde el verde resulta contingente, provocando al lector para que formule sus criterios de la realidad, véase el siguiente fragmento:

 

Lastimosamente, no había esperanzas para el Occidente de Chiriquí que estaba depauperado. Los finqueros, decepcionados y en la ruina, abandonaban todas sus tierras y bajaban a las costas calientes para emplearse con la compañía frutera que arrendaba tierra y prestaba semillas de tallo para producir el oro verde.

Además, hay un retorno de la imagen cromática iniciado en el paratexto. Según Beristáin paratexto es el conjunto de los enunciados que rodean a un texto: el título, subtítulos, prefacio, indicación de insertar, índice de materias, etc. El paratexto está destinado a hacer presente el texto, asegurar su presencia en el mundo, su recepción. Un lugar privilegiado por su relación con el lector.

Con Luna verde, además de que en nuestra cultura el verde representa el color del dólar, como figura retórica hay una inclinación por la conciliación de los contrarios. Luna/iluminación en la noche, verde/dominio mediante el dólar; de este doble movimiento conocido como oxímorom, surge un tercer movimiento: imagen de esperanza mediante el color verde, que hace contraste con lo vivido, si la conciencia se aturde, también puede recuperarse de sus fracasos y salir a flote, cuando triunfe la comunicación libre de dominación.

 Ya se ha dejado entrever que los estudios literarios tienen como informante al libro, reforzado en la experiencia de lectura de las producciones literarias. Con el principio de retorno de autocita de las novelas, el panameño Joaquín Beleño ha construido una forma de homenaje literario, de relación con otredades culturales, pues la producción literaria se alimenta de sí misma a la hora de crear nuevas novelas, variando la focalización de la historia o sus características formales y que, progresivamente, se transforman en vínculos que enlazan intertextualmente las novelas.

 Las novelas de Beleño son un punto de partida para el descubrimiento de cómo el poder por un lado, cambia el mundo en diversas sociedades, incluida la de Panamá; y, por otro, altera los encuentros entre sus miembros. Precisamente, la hermenéutica desarrollada por Michael Walzer en una de sus obras emblemáticas, Esferas de la justicia, es una referencia para reconocer la unión entre bienes y principios de justicia. Su método descarta la existencia de principios universales de justicia, puesto que se basa en la interpretación de las instituciones, de las prácticas de una sociedad dada o de las creencias de sus miembros sobre las mismas. La justicia es entendida así como una construcción cultural.

Ahora bien, para Walzer lo negativo no está en la diferencia sino que se dé el monopolio o el uso de ciertos bienes como medio de dominación. Es oportuno, entonces, precisar los principios que distribuyen los bienes, con atención a lo particular. Con el propósito de ilustrar lo indicado se elabora una lista de cinco clases de bienes, apropiados para los planes de vida:

a) Derechos y libertades básicos.

b) Las bases sociales del autorrespeto.

c) Ingresos y riqueza.

d) Poderes y prerrogativas de cargos y posiciones de responsabilidad en las instituciones políticas y económicas de la estructura básica.

e) Libertad de movimientos y libre elección de empleo en un marco de oportunidades variadas.

Al intentar pensar la justicia no desde un punto de vista universal, apoyada en la forma humana de vida más general o común para todas las sociedades, sino como construcción de quienes participan de la misma cultura en las sociedades concretas, para Walzer entonces las formas de distribución, la pertenencia, el poder, el honor, el conocimiento, la riqueza, la seguridad, el trabajo tendrán que ver con la visión de los mismos en una cultura determinada en un momento histórico determinado.  

De manera que, interesa especificar los aspectos centrales de su propuesta, en la cual Walzer define que su propósito es describir una sociedad donde ningún bien social sirva o pueda servir como medio de dominación. Entonces, los juicios sobre la justicia con atención a lo particular implica que los diferentes bienes sociales deben ser distribuidos, por diferentes razones e incluso la comunidad misma (la pertenencia a la misma, la ciudadanía) es un bien a distribuir.

No es que se cometa el error de crear una literatura militante de tipo sectorial. Ahora se trata de la persona como ciudadana. Por otro lado, a un mundo dinámico, en constante transformación, el creador le ofrece un mundo, la novela, no se mantuvo apartado o al margen. El creador es producto de su tiempo, de su época, de su realidad.

A través del principio del intertexto de los ritmos evocados entre el Silver Roll y Gold Roll, se realiza la reaparición insistente del espectro colectivo de la vida. Véase este pasaje de Curundú (1963:156):

 

Se siente empequeñecido y despreciable, como merece el hecho de recibir por su trabajo un dinero y unos productos venidos precisamente de ese mundo que lo humilla, de esa civilización dominante y de esa cultura que se enquista en el absurdo sistema denominado Gold Roll y Silver Roll.

De las novelas de Joaquín Beleño, Curundú es la historia de un estudiante, Rubén Galván que en 1940 va a trabajar a la reserva militar de Curundú. Esta cotidianeidad está marcada por las leyes del silver roll y el gold roll, controlado por el sector económico, el cual sólo está preocupado por el crecimiento y no por el desarrollo social.

En Flor de Banana (Noche de Fruta) se narra la hegemonía estadounidense como fondo, ya que se acentúa la presencia devastadora de la compañía bananera norteamericana, que ha explotado a la población indígena, con el lema de explotar las riquezas de un país y mantenerlo dependiente. Al ser despojado de sus riquezas naturales y de su soberanía, crea una absoluta dependencia del poder usurpador. A través del principio del intertexto de los ritmos evocados entre el Silver Roll y Gold Roll, se realiza la reaparición insistente del espectro colectivo de la vida, pues la imaginación, la fantasía y el intelecto necesitan un punto de apoyo para desplegar sus recorridos, véase la siguiente cita de Flor de Banana (Noche de Fruta):

 

Puerto Armuelles está dividido en tres secciones. Arriba, allá en el campo de Golf, en donde viven los jefes más altos. Es lo que diríamos, representa el Gold Roll. Más adelante, las casas de los empleados panameños con alguna jerarquía. Estos tienen empleadas y algunas comodidades; pero, eso sí, separados de los altos jefes. Y luego, la gente del pueblo. Los que cargan los bananos, los peones, trabajadores manuales.

 De manera que, la intención básica es interpretar, a través de las novelas de Joaquín Beleño, esa concurrencia de elementos acerca del sentido de justicia hacia la persona como ciudadana. Es decir, la literatura se proyecta y se fundamenta en la peripecia del hombre como ente social. La literatura moldea y fija aspectos de la realidad. Su necesidad cultural radica en que nos enseña a desplegar nuestra vida emocional, a desear y a percibir. Compensa la debilidad instintiva mostrándonos maneras diversas de convertirnos en seres humanos. El soplo vital que da vida a la conciencia y que nos permite compartir una idea de lo que somos proviene de la narración, de la imagen y del símbolo. Como expresa Carmelo Lisón Tolosana, el momento decisivo de la interpretación es la aceptación de que los verdaderos sujetos de la creación cultural son los grupos sociales y no los individuos aislados.

Sin embargo, en este estudio hay que pensar que no se concluye con el examen textual, sino que ha de prolongarse en los actantes, en los lectores, y en el propio observador, pues a ellos corresponde llevar adelante una acción que, lejos de terminar aquí o allá, continúa indefinidamente, como la propia interpretación cotidiana, ya que nuestra común humanidad hace posible las transferencias entre tiempos y geografías. .

En este recorrido, cabe afirmar que la representatividad del concepto de justicia en Luna Verde. Diario dialogado, Gamboa Road Gang. Los forzados de Gamboa, Curundú y Flor de Banana (Noche de Fruta) engloba muchos aspectos comunes, pero también abarca una multiplicidad de situaciones.

 No obstante, hay un gran obstáculo para estudiar el sentido del mensaje literario, y este obstáculo lo llamaríamos el obstáculo de la evidencia: si hemos de estudiar el sentido de las novelas, tenemos que darnos a nosotros mismos una especie de sacudida, de distanciamiento, para objetivar la novela, estructurar su significado: de hecho, pareciera haber una gran confianza en el pensar a la comunidad como homogénea. Pero, tal característica no se presenta en la realidad como aspecto constante en las comunidades. Cabría preguntarnos cómo puede sustentarse el acuerdo sobre la justicia, cómo se resuelve la interpretación común sobre qué es justo entre quienes no comparten las mismas prácticas y tradiciones ya que pertenecen a comunidades diferentes. Lo más prevenido podría ser que cada principio de justicia se siguiera de acuerdo a la clase de heterogeneidad social: agudos y a menudo intratables desacuerdos en asuntos de principios básicos.

Las novelas de Joaquín Beleño son sólo mediadoras entre el lector y el mundo: ante el debate que las diferentes teorías de justicia origina, se puede proponer la posibilidad de un nuevo modelo de ciudadano que contenga valores. Un equilibrio entre la autonomía privada y pública del ciudadano, la armonía entre la neutralidad universal de ciertas políticas y la diferencia que requieren algunas particularidades individuales y grupales, es decir, llegar a un acuerdo y equilibrio que responderá a los problemas que las sociedades solicitan al concepto de justicia. Se pone a la libertad como eje de toda intervención. La aplicabilidad de las teorías de justicia, por lo tanto, es un tema abierto a la voluntad de cada grupo, sociedad o mandatario y continúa el problema general.

Nos encontramos aquí en presencia de una actualidad, pues una preocupación en el escritor lo llevó a referirse sobre el mundo de la vida que trata los requerimientos de justicia. Así, lo afirmado en la teoría de justicia deja entender relaciones de asociación, es decir, equivale a plantear la concepción de justicia en Joaquín Beleño, orientando operaciones interpretativas, ya que fue necesario recurrir a la información de la teoría de justicia y realizar una inferencia. Desde este punto de vista, la teoría de justicia está presentada bajo la forma de extensión de significado y presupone una representación en las novelas de Joaquín Beleño.

Aquí se da una respuesta amplia, porque los significados de las novelas no dependen mucho del narrador/autor sino del receptor, es decir, del lector de la novela. Ahora bien, más allá de las numerosas definiciones sobre la igualdad y la libertad, sobre las relaciones sociales donde esos principios deben ser puestos en acción o su modo de institucionalización, tal discusión es posible, y el problema de la justicia también se plantea en estos términos, gracias a que los valores son centrales para la sociedad, pues los seres humanos son vulnerables y necesitan ser capaces de confiar unos en otros.

Yasmina Mendieta (Panamá, 1963). Ensayista e investigadora dedicada al estudio de literatura y lingüística hispanoamericanas. Inédita en libro. Contacto: arteliteratura@hotmail.com. Página ilustrada con obras de Luisa Richter (Venezuela).

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