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1.
Diálogo con Mónica
González
Esta es la primera de tres entrevistas sobre el tema “El
libro-objeto”. Agradecemos a Roberto Reséndiz Carmona por la
oportunidad de elaborar este proyecto de entrevistas durante su
XIV Encuentro Internacional de Poetas en Zamora, también
a Floriano Martins, quien publicará estas entrevistas en
Agulha y a José Angel Leyva, quien también nos ha abierto
sus puertas para publicarlas. Es parte de un futuro proyecto a
ser filmado más adelante en el DF de México durante la Feria del
libro en el Zócalo en octubre de este mismo año. Y, por
supuesto, gracias a Mónica González y a Mario Dux Castel. [MM]
MM
¿Qué es un libro-objeto?
MG
Podemos definir este término como la
elaboración artesanal de un libro. Las variaciones actualmente
hacen difícil una definición precisa. De entre los aspectos más
relevantes podemos subrayar el interés por la exacerbación del
objeto. El libro tiene la misión de llevar a buen puerto su
contenido, y finalmente ese es su objetivo, sin embargo, el
objeto libro por sí mismo también es un agente comunicante y un
objeto artístico, plástico. Su carácter artesanal le imprime su
carácter único e irrepetible, coleccionable y personal.
MM
¿Existe una historia que nos puedas contar brevemente o citar
libros que nos puedan servir para estudiar este tema? ¿Cuál
es la tradición en México?
MG
El origen de la edición en libro-objeto, se haya en los
movimientos de vanguardia. Un ejemplo interesante de lo que se
puede considerar libro-objeto se encuentra en algunas
producciones del poeta chileno Nicanor Parra, en que los textos
están escritos sobre una especie de tarjetas que en conjunto
forman un paquete. En Italia, quienes se atrevieron más a
deconstruir la forma poética fueron los futuristas, con el uso
de mayúsculas, onomatopeyas, y una particular disposición
tipográfica para producir efectos visuales. Una experimentación
similar se encuentra en la década del ´60 con los autores de la
neo-vanguardia. En este tipo de poesía, los ejemplos más
interesantes son aquellos, como en el caso de “5 metros de
poemas”, en que la experimentación formal no es sólo un mero
juego técnico sino que sirve para relevar la tensión de los
pasajes poéticos. Este poemario compuesto por 18 poemas, escrito
por Carlos Oquendo de Amat, entre 1923 y 1925 fue publicado por
primera vez en Lima, en el año de 1927 por la editorial Minerva.
El título proviene del poema “Reclame” o “Réclam” de su último
verso “compro para la luna cinco metros de poemas”. La carátula
es diseñada por Emilio Goyburu: cuatro rostros de teatro delante
de un telón. Impreso originalmente en serigrafía. Posterior a
esta edición la editorial independiente “Textofilia”, hace una
reedición de este poemario (México, 2009), la impresión es en
offset, pero no por ello se pierde la belleza de esta edición.
En realidad, existen artistas visuales en cuyos trabajos podemos
ahondar: Joan Brosa (Barcelona) y sus poemas visuales, Johanna
Drucker (EUA) y sus libros de artista, Antonio Gómez (Cuenca) y
su exploración visual poética, Nahum B. Zenil (México) y sus
libros fetiche, por mencionar algunos.
En México, nos podemos referir al poemario “Blanco” de Octavio
Paz, (México, 1967) publicado por Editorial Joaquín Mortiz,
diseñado por el maestro Vicente Rojo e inspirado en “5 metros de
poemas”; cabe decir que ambas publicaciones retoman la tradición
de la encuadernación japonesa y la técnica de reproducción en
papiro. Existe otro libro-objeto, también de Octavio Paz, del
cual habla Elena Poniatowska en su libro “Las palabras del
árbol”, realizado en Francia por el escultor argentino Krasno.
Protegidos por una caja de ámbar, los poemas están escritos
sobre unas hojas de algodón, piedra, cal y cartón; el interior
guarda una cinta grabada con los versos de Paz. A partir de
entonces, en México han sido muchos los intentos por
salvaguardar esta forma de publicación alternativa. Incluso la
Secretaría de Cultura del Gobierno del D.F., publicó una edición
conmemorativa de otro poema de Octavio Paz “Piedra de sol”
(1998), esta edición nos remite a “Blanco”, diseñada por
Alejandro Magallanes y Fernando Villafán, la distribución de
este libro es masiva y gratuita, un regalo invaluable para los
citadinos.
La producción de ediciones libro-objeto, habla del compromiso
humano para con la literatura; por ello, miCielo Ediciones se ha
sumado a la producción y promoción de este remanso que no
ofrecen las editoriales convencionales, y mucho menos los
grandes sellos editoriales.
MM
¿Cómo, cuándo y por qué te nace el deseo de hacer este tipo de
libros? ¿Cuál es tu aportación dentro de este formato-libro y
que posibilidades o relaciones pueden desarrollarse ahora o más
adelante con los medios de multimedia?
MG
La edición de libro-objeto, nace como una alternativa de
publicación, son libros necesarios, con alma. Hace casi tres
años trato de explorar esta forma de publicación, experimentando
con los formatos, contenedores, materiales. Creo que mi
aportación más importante es la de incluir autores noveles, cuyo
trabajo no ha sido publicado a falta de espacios flexibles para
ello. También he buscado mantener precios accesibles para la
comercialización entre un público ávido de conceptos frescos.
La idea de que un libro-objeto objeto pueda transformarse en un
medio multimedia le restaría la parte humana a mis ediciones.
Los medios multimedia sólo los uso para la difusión del proyecto
en los espacios que ofrece la Internet: blogspot, facebook, etc.
MM
¿Cuáles son los problemas con los que se encuentra un
autor-poeta que hace libros en esos formatos de libro-objeto?
MG
Se dice del libro que está en crisis. Yo nunca he pensado en
ello, preferí buscar alternativas para editar libros de autor y
luego este proyecto se volvió una plataforma para dar a conocer
la obra de otros autores. Ahora estoy por editar autores del
interior de la República y del ámbito internacional. Mucha gente
me ha preguntado si no tengo problema para la comercialización y
la distribución; yo sólo sé que promuevo tirajes cortos que se
venden en su primera presentación, casi en su totalidad. También
me han dicho que estos libros “no tienen presencia”, ante lo
cual respondo que no trato de competir con los grandes sellos
editoriales, mis libros se basan en la creatividad y el ingenio,
están foliados y firmados por su autor, son únicos e
irrepetibles. Autenticas piezas de colección.
MM
¿Dónde empieza y termina el libro desde un punto de vista
filosófico y/o epistemológico? Nos parece que se habla de la
crisis del libro y de una nueva búsqueda según las nuevas
tecnologías. Háblanos sobre esto.
MG
El libro, durante más de cinco mil años ha sido el instrumento
que ha permitido la transmisión del conocimiento entre pueblos y
culturas diferentes, desde la copia a mano de los amanuenses
hasta la invención de la imprenta, los materiales escriptóreos
(el papiro, la arcilla, la seda, el papel, etc.) El libro
tradicionalmente ha sido entendido como puro "contenido", pero
también como vehículo de expresión artística y cultural.
El lenguaje visual busca dentro de estructuras (libros) nuevas
fórmulas de asociación y crea con formas propias nuevos códigos
de comunicación, utiliza conjuntamente nuevos signos y símbolos,
elementos fonéticos y visuales, elementos tipográficos, valora
el color y la forma, valora el signo semántico como tal signo y
el espacio o soporte donde va a desarrollarse la obra, dándole a
la página categoría de espacio artístico en potencia, espacio
donde se puede exhibir un trabajo. Junto al lenguaje semántico
busca el estético.
El lenguaje tal como se ha venido entendiendo, tiene sus
limitaciones, hay sensaciones que al intentar expresarlas, nunca
quedamos satisfechos de los resultados, estas situaciones son
las que una variante (libro-objeto) ayuda a resolver.
La tecnología ha masificado los medios de comunicación. El libro
es un medio de comunicación, el cual no creo vaya a desaparecer,
más bien se transforma y adapta a los nuevos tiempos. No podemos
renunciar al libro, lo único que está en crisis es su soberanía.
MM
¿Quieres añadir algo más, tu página o páginas que te gustaría
que viéramos?
MG
www.micieloediciones.blogspot.com.
2.
Diálogo con Mario
Dux Castel
Mario Dux Castel me entregó un CD que se había editado
recientemente acompañando así su libro-objeto 29 poemas de
noviembre que se rompió. Digamos que simplemente dejamos de
escuchar a Coltrane para escuchar su lectura con sonidos. Algo
que también hizo en Zamora, México, durante el Encuentro
internacional de poetas (organizado por Roberto Reséndiz
Carmona en junio 2011). Allí Mario utilizó un envase plástico
en su lectura poética, intentaba crear musicalidad (una de las
vertientes de la música estridente y experimental) a partir de
la idea de los sonidos de la calle. Habíamos hablado por ello
de “Blue Man Group”, un show permanente que lleva años
presentándose en Manhattan. Esos sonidos se nos convierten en
ruidos o en un tipo de violencia tan comúnmente registrada y
naturalizada, a pesar de ser otro modo de contaminación, en
nuestro medio ambiente citadino. Sí, creo que la violencia es
un plantamiento sugerido en su poesía, pero creo que lo podemos
dejar pendiente para la próxima vez cuando esperamos filmarlo en
la Feria del libro en el Zócalo ahora en agosto. [MM]
MM
¿Qué es un libro-objeto?
MDC
Un libro objeto es aquello que desborda la imaginación y
tentación de generar una publicación no convencional que no
dependa del ritual ya conocido. Un libro-objeto puede tener la
forma, textura, singularidad y la no-pertenencia en los
estándares editoriales. Su forma y fondo son tan libres que se
puede generar con los materiales que se tengan a la mano sin
restricción alguna, sin pedir permiso a la estructura de un
libro como tal. Su formato puede tener distintos contenedores:
una bolsa de pan, una botella, una caja y su material puede ser:
papel reciclado, vidrio, cartón, aluminio, unicel, no existe un
límite.
MM
¿Existe una historia que nos puedas contar brevemente o citar
libros que nos puedan servir para estudiar este tema? ¿Cuál es
la tradición en México?
MDC
La historia del libro-objeto nos remite a los papiros, pinturas
rupestres, escritura primitiva. Creo que Moisés tuvo en sus
manos el primer libro-objeto por excelencia y que cambió la
historia de la humanidad. De ahí que en adelante las formas de
entablar el diálogo con nuestros semejantes, han variado al
llegar al tiempo actual, donde la tecnología forma parte de todo
lo que nos rodea. El libro se ha modificado de tal forma que
existen libros digitales que se pueden descargar a un Ipod,
o al Black Berry. Esta situación nos lleva a obtener los
libros en formatos también no convencionales.
En 1963 Edward Ruscha edita Twenty-Six Gasoline Stations
(26 Estaciones de Gasolina); en 1966 Every Building on the
Subset Strip (1000 ejemplares desplegables en forma de
acordeón).
El futurismo, Surrealismo, Dadaísmo y las vanguardias que le
siguen, forman parte de este conglomerado de creatividad y
formas emergentes. Así, poetas como Mallarmé, Apollinaire,
Tristán Tzara, Oquendo de Amat consumaron su experimentación en
esta tan dedicada y creativa tarea al descontextualizar los
textos y llevarlos a otras formas de escritura y publicación.
En México el Estridentismo y su desfachatada e irreverente
actitud en todas sus ramificaciones pintura, grabado, escritura
y en la poesía publicando la hoja de “Vanguardia Actual N°1” que
apareció en los postes del primer cuadro del centro de la ciudad
de México, libros como “Andamios Interiores” (1922) de Manuel
Maples Arce, “Urbe”(1924) “El Movimiento Estridentista” (1926)
de Germán List Arzubide, que aunque no se pueden definir como
libros-objeto por la forma de publicación o tratamiento de la
tipografía; pasan a formar parte de esta tradición como una
referencia obligada de la poesía en México.
Pocos fueron los escritores contemporáneos que publicaron su
poesía en este formato, encontramos a Octavio Paz con los
poemarios “Piedra de Sol” y “Blanco”. En la actualidad podemos
hablar de artistas visuales como Felipe Ehrenberg, quién basa su
obra plástica en el arte-objeto, aproximándose con sus libros de
artista a lo que denominamos libro-objeto.
Hoy día existen pocas editoriales que se dedican a la
realización de libros-objeto, en este contexto podemos nombrar a
Ediciones Lago (ciudad de México), miCielo ediciones (ciudad de
México), La Cartonera (Cuernavaca) Ediciones Limón (ciudad de
México).
MM
¿Cómo, cuándo y por qué te nace el deseo de hacer este tipo de
libros? ¿Cuál es tu aportación dentro de este formato-libro y
que posibilidades o relaciones pueden desarrollarse ahora o más
adelante con los medios de multimedia?
MDC
Durante un recital en la ciudad de México conocí a Mónica
González Velázquez y una muestra de su trabajo editorial en
miCielo ediciones. De ahí surge el proyecto de publicar “29
poemas de un noviembre que se rompió”. Contenedor de papel
estraza de 16.0 x 24.0 cm; serigrafiado a una tinta en portada.
Interiores impresos en papel cultural ahuesado de 95 kg.
Totalmente ilustrado en interiores y portada por Demian Flores (Juchitán,
Oaxaca). Su tiraje fue de 100 ejemplares foliados y firmados por
el autor. 29 poemas que se ligan a la tradición del verso libre
y a la experimentación sonora.
Al relacionar la tecnología y la poesía se genera otro tipo de
lenguaje, lo que hoy se da en llamar poesía visual, esta recurre
a la fotografía, vídeo, cine, audio. Logrando así un
aprovechamiento de todos estos medios, dejando así un registro
electrónico que genera otro tipo de publicación.
MM
¿Cuáles son los problemas con los que se encuentra un
autor-poeta que hace libros en esos formatos de libro-objeto?
MDC
No creo que sea un problema, más bien es aprovechamiento tanto
en materiales como en imaginación, porque se sale de los cánones
y se deja un registro distinto de lo que es un material poético
y si lo llamamos una desventaja, el problema es el tiraje si nos
referimos a la distribución, ya que son tirajes cortos y únicos.
Esto depende del diseño que el autor quiera. Es una ventaja
porque se le tiene más cuidado al diseño material. Cualquier
autor tendría que empezar a apostar por este tipo de
publicaciones y dejar un registro de una forma distinta de
publicación; esto captaría a un público más joven e inquieto y
quitarles el prejuicio de que la poesía es aburrida.
MM
¿Dónde empieza y termina el libro desde un punto de vista
filosófico y epistemológico? Nos parece que se habla de la
crisis del libro y de una nueva búsqueda según las nuevas
tecnologías. Háblanos sobre esto.
MDC
Desde el punto de vista filosófico el libro empieza en la mente
del escritor, permitiéndonos conocer los estados emocionales,
vivencias, atinos y desatinos en su paso por la vida y desde el
punto de vista epistemológico el libro deja plasmado el
conocimiento de todo lo que nos rodea. Trasciende al paso de los
años y recurrimos al libro en todo momento.
El libro no está en crisis, la crisis radica en la forma de
publicar los libros, en los costos o la imposibilidad de
adquirirlos; es por ello que se recurre a las nuevas tecnologías
para tener acceso a ellos de una manera gratuita. El estudio de
la crisis del libro debe ser más amplio. Se debe ahondar en la
transformación que ha sufrido para llegar a todo público.
MM
¿Quieres añadir algo más, tu página o páginas que te gustaría
que viéramos?
MDC
Seguiremos trabajando dentro de esta tendencia para seguir
aportando nuevas formas de publicación de la poesía, para dejar
un registro a las generaciones por venir y así compartir la
inquietud y la curiosidad que nos tiene que acompañar en todo
momento.
Blog:
www.micieloediciones.blogspot.com
|
www.aladeavispa.com
Youtube:
Marcela Lango | Talía Barredo | Libro-objeto en Kirigami3 |
Glvtinator el libro arte-objeto de Aristídes Alemán
| s/t libro-objeto N°17
| Libro-objeto st.18 El amor | Exposición el libro como objeto
artístico en “Artium 2007”.
3.
Diálogo con Floriano Martins
Esta larga
introducción o historia puede saltarla el lector, las
entrevistas son un modo de conocer a alguien a quien deseamos
mirar de más cerca, en otra dimensión más humana. Con esto en
mente, les cuento cómo es un poeta que se le va develando a otro
poeta por caminos de la poesía y de la amistad. Nos conocimos en
el sur de España, muy concretamente durante el Otoño Cultural
Iberoamericano de Huelva. Decir conocernos es mucho. En una
esquina de una larga mesa regada de poetas de México, Puerto
Rico, República Dominicana, El Salvador, Colombia, Argentina,
Brasil y otros países, cenan los poetas y editores Uberto
Stabile, Angel Leyva, Floriano Martins y Eduardo Mosches (con
quien compartí más, al otro lado de la mesa). Yo sé que están
allí pero en aquel final también estaba finis terrae. No
fue sino en un bus camino a la casa en Moguer donde había vivido
el poeta Juan Ramón Jiménez, que intercambiamos unas palabritas.
El poeta Ángel Leyva, a quien conocí por haber publicado en
Alforja hace más de 10 años y luego habernos visto
brevemente en un evento de libros y poesía en el Zócalo, nos
presenta. Estos son los antecedentes de este breve encuentro. No
dijimos mucho, apenas habremos tímidamente sonreído desde
nuestros asientos vecinos. Se acabó allí el diálogo, no dijimos
más. Regreso a Nueva York y FM, si no me equivoco, a Brasil.
Días después, me llega un correo de FM y le comento que su
revista Agulha ya no me llega por este medio. Entonces,
iniciamos conversaciones salpicadas de descubrimientos
maravillosos. El poeta y editor comienza a enviarme fotografías
y canciones. Nuestro intercambio cibernético inicia con FM en
medio de un proyecto poético-fotográfico del Sr. Seriotis,
nombre que le pusimos a uno de sus personajes, pues mi primera
impresión de él fue, según le confesé más tarde, que era muy
serio. Y tal seriedad no hacía sino preludiar la complicidad de
nuestra risa. Cómo me hace reír FM, llena mis días de sorpresas
que no terminan de sucederse. La última, un “malentendido” que a
mí me da por reír de lo lindo. Le había estado contando sobre un
maravilloso enamoramiento que estaba ocurriéndome después
octubre (fecha cuando nos conocemos). Le digo, “te cuento el
milagro pero no el santo”. Pasan nueve meses y un día le anuncio
que ese amor cibernético a la distancia parecía entrar a otra
dimensión. El sueño de luz que iba a parir, tenía que soñarlo
sola para entrar a un nuevo estado de conciencia. Entonces FM me
responde, “No te enojes, pero hasta ahora había pensando que
hablabas de mí”. El Sr. Seriotis, el de las continuas sorpresas
que pensaba que iba a enojarme, me hizo reír con ganas una vez
más, aligerando el peso de ese momento difícil; tirándole el
ancla a su amiga enamorada y llenando las horas con sus
renovadas y necesarias alegrías. Porque el humor de FM es tan
ilimitado como sus ideas. Pero, lo más importante, no termino de
descubrirlo. Esta entrevista surge a mi regreso del Encuentro
Internacional de Poetas en Zamora, México, que realiza
exitosamente Roberto Reséndiz en junio. Durante mi estancia tuve
la suerte de escuchar a poetas que hacían con la poesía todo lo
que la imaginación les permitiera. Movida por la curiosidad y el
deseo de saber más, entrevisté a dos poetas mexicanos (a la
poeta y editora Mónica González y a Mario Dux Castel). Ellos me
obsequiaron con libros-objetos. Me interesó explorar un tema por
el que ya venía intrigada a partir del frasco de poesía,
Dosis, de la poeta puertorriqueña Mayda Colón. Dentro del
pomo aparecen unos poemas que se abren al lector de forma no
convencional. En uno de los correos de Floriano me dice que le
interesa apasionadamente el asunto. Y yo comienzo una pregunta y
otra y otra. Sí. La entrevista que ahora van a leer. [MM]
MM
Floriano, cuéntanos de todos tus mundos posibles. Si puedes
resume y termina en la próxima pregunta.
FM
El mundo posible es el mundo de la supervivencia. Mis mundos son
todos imposibles. ¿Cómo hago para terminar eso en la próxima
pregunta?
MM
(ese tipo de preguntas o comentarios como el anterior son los
que recibo continuamente de FM y me hacen sonreír, pasarla bien)
Sigamos. ¿Cómo se define la plástica y la poesía? ¿Cómo la
defines tú desde tu experiencia creativa? Supongo que las
definiciones van a sufrir cambios, como si la frontera de las
definiciones para un poeta fuera un protocolo que va a cruzarse
ilegalmente. ¿Haces eso?
FM
La creación artística habita el territorio de la indefinición,
así que no cabe en el sentido taxidermista que mueve el
mundo de las definiciones. Yo tengo cruzado las fronteras
visibles con naturalidad, gracias a la fuerza de mis escritos.
No importa que trabaje con una computadora, una cámara
fotográfica, pinceles, grabadoras u otros instrumentos. Pero en
la creación lo que cuenta son las fronteras invisibles.
MM
Según lo que me respondas te preguntaré la próxima pregunta o te
comento a manera de diálogo. No estamos frente a frente, por lo
cual, imitamos la conversa con necesarias pausas.
FM
Bueno, entonces imitemos ahora el sonido de una máquina que
repite incesante que no es hombre, no es hombre, no es hombre,
por más que lo desee.
MM
¿Por qué no se es hombre por más que se desee?
FM
Es todo un dilema de la criatura que busca su identidad frente
la fascinación de ser el creador. Hablamos con espantosa
facilidad en inteligencia artificial y nos olvidamos que una
canción es una creación, así como un robot, y los dos, cada uno
a su modo, ganan vida propia. ¿Y cómo saber si quieren regresar
a la matriz, back to the egg, si quieren ser dios? Es una
trampa, o sea, ese es un dilema siempre del creador, jamás de la
criatura.
MM
¿Si es lo invisible lo que tenemos, cómo hace el artista para
que pueda verse, leerse, oírse? Digamos, cuando existe la
necesidad de comunicar.
FM
Yo creo que la comunicación en arte es este puente que conecta
los dos mundos, visible e invisible. El lector de mis poemas es
invisible para mí, pero yo soy visible para él, de alguna
manera, a través del poema. Pero sin buscarlo, sin desearlo. No
estoy seguro de que sea esta la fuente de la creación, eso que
llamas de necesidad de comunicar. Yo creo más en una necesidad
de comunicarse, o mejor, de uno descubrirse a sí mismo.
MM
(He reflexionado en otras ocasiones sobre este asunto de la
comunicación, no me explico cómo la usé de esta manera. Lo que
demuestra que, tal como el asunto de la inspiración del que se
nos pregunta todavía, siempre está ahí el dilema de “explicar”
lo que hacemos, el cómo, etc.)
Háblame, en
relación a la pregunta anterior, sobre la historia de tu trabajo
de poeta. Es larga, intensa, heterogénea, pero algo podrás
contar.
FM
Yo no sé si propiamente larga, pero sí es intensa. La locura que
era recibir todas las informaciones desde la infancia, con la
música distinta que escuchaban mis papás, con la llegada de la
televisión, el cine mudo, los cómics, las fotonovelas,
los libros desordenados de temas múltiples de la biblioteca de
mi padre, todo eso no me dejaba tiempo para pensar en separar el
mundo en géneros, yo quería todas las cosas juntas, allí, al
mismo tiempo. Bueno, entonces la primera manifestación fue eso
de cortar figuras con tijeras y también la cosa típica de
copistas, yo reproducía en guache y cartón las portadas de
algunas novelas. Después nos juntamos en dos o tres chicos en la
calle y montamos un espectáculo de música en el patio de mi
casa, palco y platea improvisados, y presentábamos imitaciones
de canciones brasileñas y extranjeras. Todo eso era la vibración
espontánea con que el arte me tocaba. Después pasé a escribir
cuentos, casi todos eróticos, hasta donde los recuerdo, en parte
porque estaba enloquecido con la lectura de un libro en
particular, los 12o días de Sodoma, del Marqués de Sade.
Aunque antes otros libros tuvieron su importancia, este fue el
libro que me llevado a escribir.
MM
Haces fotografía, creo que pintura, música etc. ¿Cómo se mueve
el poeta si tu poesía se mueve contigo en esos otros formatos?
¿Lee tu lector cosas parecidas en muchas de tus fotografías?
¿Existen puntos de contacto, convergencia, obsesiones?
FM
Sí, la poesía está en todo. Ahora demos un salto porque todo eso
lo recupero como expresión artística mucho tiempo después. Es
verdad que desde el primero libro había un cuidado con el diseño
gráfico, eso de invitar a un artista, un fotógrafo para que
creara cosas a partir de los poemas, y también el hecho de que
llegué a tocar (por suerte no ha demorado a visitarme la
conciencia de que era un músico malísimo), la convivencia con
gente de teatro y música, el trabajo con música en teatro, pero
en esa época ya me había tocado el poema, así como el deseo de
componer letras de canción popular. De todo eso ha quedado el
poema, por un largo tiempo, escribía y escribía, sin parar. Y
leía, pero manteniendo la diversidad en la lectura: novelas,
poemas, ensayos, cómics, un poco de todo, incluso cosas
no literarias. Siempre hubo esa vorágine de traer de todo para
dentro, la mirada obsesiva por descubrir varios mundos al mismo
tiempo. Y luego llega el gusto por la cosa crítica (ensayos,
entrevistas, artículos para el periodismo cultural) y la
traducción.
MM
Estuve recibiendo, prácticamente desde el inicio de nuestras
charlas cibernéticas, muchos de tus poemas y fotografías, por
separado, pero también fotografías con poemas. Llevaban títulos
con nombres de mujeres. ¿Es un libro con tus fotos y con poemas?
¿Cuál es la historia detrás de esos textos con fotos?

FM
Antes de las fotografías los collages. El trabajo con las
tijeras, haber conocido al surrealismo y las naturalezas
muertas. Luego el deseo de trabajar solamente con cosas mías,
así que pasé a fotografiar las imágenes que después utilizaría
en los cortes, primeramente con tijeras, pero en seguida en la
computadora. Pero ahora la técnica de corte ya no me seduce, la
relación amorosa más intensa pasa a ser con las
sobre-posiciones, buscando los espacios invisibles entre dos o
tres imágenes, así como desvelando los puntos en común entre la
figura y el paisaje. El poema, la imagen poética, sale a buscar
otros modos de manifestarse y encuentra la fotografía como este
segundo plan de realización. La fotografía como una extensión
del poema. Cuando están juntos pueden ser percibidos como
complementos uno del otro, pero cuando actúan solos son
perfectamente independientes. Las primeras experiencias fueron
en palco, la lectura de poemas acompañada de la proyección de
las imágenes que luego ganaron movimiento a través del montaje
de videos que tratan de incorporar también la música. Los videos
son montados a partir de la construcción de maquetas utilizando
las fotografías impresas en varias dimensiones y objetos.
Posteriormente gana cuerpo la idea de un libro que pudiera ser
el sitio de encuentro de eses lenguajes todos. Detalles de
producción no lo permitió la realización de la idea original,
así que sale el libro, pero solo con poemas y fotografías. No es
una pérdida, para nada, porque planeamos el libro dentro de este
nuevo espíritu, solamente un maridaje entre dos lenguajes. Ya el
mundo de las mujeres, mejor, del femenino, de la sensibilidad,
la pasión, y sus tormentos, dolores, violencias, los amores
imposibles, todo eso es más antiguo y ya había tratado del tema
en otros libros, muy especialmente en uno que se llama
Estudios de piel (2004), libro en que mezclo varios
lenguajes (poema, prosa poética, narrativa, crónica policial
etc.) y que está relleno de personajes femeninos. Ahora en el
caso de la fotografía tiene que ver particularmente con esa
relación entre paisajismo y figurativismo que busco fusionar en
algo propio, así que el cuerpo femenino encuentra abrigo en el
mismo sitio que los ambientes naturales (montes, volcanes,
árboles, cielos, lagos, todo) y juntos apuntan en la dirección
de otra imagen.
MM
Llegamos a la parte central que origina esta entrevista: El
libro-objeto. ¿Qué historia, en general, nos puedes narrar?
¿Quiénes te anteceden o qué te sirve para hacer un libro-objeto?
Tal vez quieras ampliar más sobre la respuesta anterior o
decirnos si tiene algún proyecto similar.
FM
Fines de los años 70, siglo pasado, he hecho un librito de
poemas con la presencia de un artista plástico y sus trabajos en
tinta china. La edición de este librito fue artesanal en el
formato de hojas sueltas en un sobre (A4) que tenía en la
portada una viñeta de otro artista. Esa condición artesanal era
su disfraz de libro-objeto (risas). Pero lo más importante
siempre me pareció la idea de buscar el otro, un cómplice, una
pareja, sea en la creación en sí o en su producción. Años
después miro los destrozos de una iglesia y pienso que sería el
escenario perfecto para la escritura de un libro. Invito un
fotógrafo amigo y por allí pasamos algunas mañanas sacando fotos
y anotando imágenes. El libro, ahora impreso como un libro
común, tenía cierta rusticidad en su design, buscando
equivalencia con el ambiente plástico y poético del contenido.
Ya en 2004 conozco a un escultor en Costa Rica cuyo trabajo está
hecho con los horcones de una vieja iglesia en su país. Di
inmediato me quedé apasionado por los personajes que
desentrañaba de la madera y lo invité a hacer un libro conmigo.
El resultado – ahora en mejores condiciones editoriales – tenía
la misma raíz, o sea, el diálogo entre creadores y la producción
de un objeto de arte, la concepción del libro como un objeto de
arte. Pero que no se alejará del entendimiento del libro como un
objeto de lectura. No estaba buscando un obstáculo a la lectura
o convirtiendo al libro en escultura. Sigo creyendo en esa mesa
de encuentros, en que los soportes son reflejos del tipo de
diálogo que uno mantiene con el otro, una consecuencia del
diálogo. Ahora mismo busco llevar a palco lenguajes con que
trabajo: poemas, letras de canciones, fotografías, objetos,
videos y escenario, todo eso naturalmente con la presencia de
músicos, arregladores, bailarines y una cantora, desde ya
pensando en la edición de todo en un libro/cd/dvd/catálogo que
de alguna manera se pueda mirar como un libro-objeto, sí, pero
sin perjuicio del desfrute corriente de sus lenguajes. Como
puedes notar, tengo otra lectura del tema, por la suma de
lenguaje tal vez. Es como lo que hace, por ejemplo, Peter
Greenaway en una película como The pillow book, en que
arte y vida se mezclan en una relación intertextual intrigante.
MM
Hemos estado hablando precisamente de ese proyecto que tendrá
libro/cd/dvd/catálogo, y tenemos la intención de robar un banco,
tema aparte que, mientras tanto, estamos practicando a través de
esta entrevista. Dime, qué propuesta podemos adelantar en el
tiempo a través de esta entrevista y que podrimos enviar a
amigos y futuros mecenas. Abrirnos a un cooperativismo como el
que se hacen entre diversas editoriales. Imagina que vas a
describir las partes de ese proyecto respondiendo a qué, cómo,
quiénes, cuándo. Espero de ese modo, con la idea del
libro-objeto, probar que en verdad quien piensa fuera del libro
tradicional está pensando en el presente y en el futuro de
lectores curiosos. Como dijeron dos de los entrevistados, el
libro-objeto, para ellos surge de la necesidad de conquistar
audiencias jóvenes que asocian la lectura con algo aburrido (Dux)
y comienza con los supuestos mandamientos escritos en una
piedra. Es un gancho para ellos, en parte, teniendo claro que el
libro-objeto también es un diálogo abierto, en continua búsqueda
y movimiento. Entonces, cuenta.
FM
Yo pienso que no puede haber nada más aburrido que salir a
conquistar audiencias. No creo en la lectura como algo agotado.
Lo que pasa es que escritores y mercado editorial llenaran el
mundo de mala literatura. El lector está como perdido en medio a
ese basural sin fin. Y lo digo exactamente como lector, y lector
apasionado, que no comprende otra manera de serlo. Y que además
no cree propiamente en lectura, sino en relectura. Lo que hago
en esa suma de géneros y áreas de creación tiene que ver
únicamente con mi hambre estética. Me preguntas sobre los
proyectos en curso y son dos: por las Ediciones Andrómeda, de
Costa Rica, está por salir un libro que se llama La efigie
sospechosa, que reúne poemas y fotografías. Es un librito
mágico que tiene la traducción de Marta Spagnuolo (Argentina),
un prefacio de David Cortés Cabán (Puerto Rico) y al final el
mismo editor, Alfonso Peña (Costa Rica) me hace una entrevista.
Me encanta la idea de proporcionar un encuentro, en un mismo
libro, de todos ellos, amigos en la vida y en el arte. El otro
proyecto, sí, este necesita de un mecenas, es la grabación de un
disco reuniendo los compositores con quien he trabajado como
autor de letras de canciones. El disco debe incluir también un
catálogo con un ensayo fotográfico. La idea es un poco más
amplia porque al disco debe sumarse la producción de un show con
músicos, videos y la creación de un escenario a partir de mis
fotos y objetos. El proyecto se llama Amores visibles
invisibles, y tiene que ver con esa relación entre luces y
sombras que es el sello sagrado del amor. No creo en el arte
como un gancho, sino como un pescado. No es la oportunidad, sino
el alimento. |